Skip to main content

¿Es seguro el hogar conectado?

Debate: ¿Es seguro el hogar conectado?
user

18/02/2015 - 16:59

Cuando escuchamos conceptos como "hogar inteligente" u "hogar conectado", nuestra imaginación se dispara pensando en máquinas que detectan todas y cada una de nuestras necesidades y las cubren de forma personalizada, eficaz y rápidamente.

Las posibilidades son, y estamos todos de acuerdo, infinitas. Control de temperatura, consumo energético, detección y prevención de averías, frigoríficos que nos gestionan lo que tenemos y lo que nos hace falta, electrodomésticos programables, seguridad...

Pero, ¿serán tan fáciles e incontestables los resultados? Y sobre todo, ¿estarán exentos de riesgos o problemas asociados a una tecnología tan novedosa que está destinada a adquirir parte del control de nuestro hogar?

Noelia Hernández

Estoy a favor de todo lo que me facilite la vida, y más desde que soy madre y tengo que conciliar mi vida profesional y la personal, para lo que faltan horas al día. Así que si en mi casa puedo instalar dispositivos que se ocupen por mí de regular la temperatura de cada una de las habitaciones, o detectar si hay una fuga de agua y cerrar la llave de paso, bienvenido sea. 

Sin embargo, como escéptica que soy con todo lo nuevo, prefiero que antes lo prueben otros para asegurarme de que lo que, en principio, me iba a facilitar la vida no me la complica más. Si alguno de los sistemas falla, ¿cuánto me costará repararlo? Por no hablar de lo que cuestan estas instalaciones.

En los últimos años se ha dado un paso más incluyendo Internet como sistema de comunicación entre los objetos, el llamado Internet de las Cosas. Pero son sólo proyectos incipientes. Nos prometen que la lavadora se pondrá en marcha cuando la carga llegue a un determinado peso o el frigorífico hará la compra por nosotros.

Pero este sistema de comunicación también trae consigo los peligros a los que están expuestos estas redes de comunicación. Así que, de momento, prefiero esperar.

Personalmente, todo lo que me facilite el día a día me parece bien. Es decir, si de una manera fácil y sencilla puedo automatizar distintos dispositivos del hogar para, por ejemplo, ganar en comodidad y lograr un ahorro energético (iluminación, electrodomésticos, etc…), será bienvenido.

Sin embargo, muchos de los sistemas domóticos son todavía bastante caros y habría que tener en cuenta posibles fallos (que podrían poner en riesgo la seguridad), así como averías, mantenimiento, etc.

  

La idea de vivir en una casa inteligente me plantea ciertas dudas, sobre todo, en lo que se refiere a la seguridad. Al tener todos nuestros aparatos del hogar conectados, por ejemplo, a nuestro smartphone, abren las puertas de par en par a los ciberdelincuentes, a que puedan hacker nuestras cuentas y hacerse con el control.

Evidentemente hay formas y formas de encriptar y salvaguardar la información de acceso, pero por todos es sabido nuestra tendencia a aceptar condiciones y permisos de acceso a nuestra información sin leer y luego claro, nos echamos las manos a la cabeza.

La tecnología es una clara ayuda para nuestro día a día, eso no hay que dudarlo, pero hay que saber cómo utilizarla correctamente. Además, ¿cuántos de vosotros tenéis activado el control parental en vuestros dispositivos? Que por qué digo esto, pues porque si hoy sale una noticia que cierta madre se encontró con una factura de miles de euros por compras realizadas en Google Play o cualquier otro servicio, no le extraña a nadie. 

Piensa ahora que le dejamos el móvil o tablet a nuestro hijo, nieto, sobrino... y en lugar de hacer compras en Google Play facilita o comparte el acceso a información sensible con terceros. Con esto no quiero decir NO a los hogares inteligentes, si no que lo que pretendo es decir NO a los usuarios poco inteligentes.

Hogar inteligente sí, pero. Demasiado cine he visto como para estar a favor de las casa domóticas. Desde clásicos como Terminator hasta La rebelión de las máquinas, pasando por el especial de Halloween de Los Simpson donde una casa totalmente inteligente con la sensual voz de Pierce Brosnan trataba de eliminar al padre favorito de toda Norteamérica.

Nadie duda que los avances tecnológicos hacen la vida mucho más sencilla a los usuarios, y en cierto modo estoy a favor de ello, siempre y cuando el ser humano no dependa exclusivamente de lo que un ordenador dicte. 

Hoy por hoy quiero ser yo quien haga mi comida, elija mi ropa, o controle la temperatura de mi hogar, aunque no voy a negar que el día que llegue una tecnología que limpie las ventanas, los baños, o la cocina automáticamente, declararé mi amor incondicional por la domótica.

Sí, por favor. El hogar conectado es una de mis grandes esperanzas para el futuro desde que vi a Wallace y Groomit en su casa automatizada. Puede parecer que no, pero soy cabal, y no espero que mi casa me ponga los pantalones.

Sin embargo, sí que veo posible que se controlen funciones tales como la temperatura, el nivel de luz, el gasto inteligente de energía... Porque mi hogar inteligente soñado no pasa porque mi frigorífico tenga Twitter, sino porque sea capaz de detectar cuando un alimento ha pasado su fecha de caducidad o cuando tengo que reabastecerme de algún producto concreto.

También estaría bien que la lavadora me echase una mano a la hora de elegir el programa que menos consuma y que más se ajuste a lo que estoy lavando.  Y todo esto es siendo cabal, si empezamos a fantasear me veo diciéndole a Siri lo que me apetece de desayuno para que me lo vaya preparando. Que por pedir no sea. 

Ver ahora: