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Trucos para ahorrar energía (y dinero) con tu frigorífico

Técnico nevera

04/02/2020 - 07:30

Al mirar la factura de la luz puedes hacerte muchas preguntas. Dejando de lado las particularidades de las compañías eléctricas en sus tarifas, los precios a veces parecen desorbitados. A la calefacción o el aire acondicionado se suele sumar el gasto que hacen los electrodomésticos continuamente enchufados.

El frigorífico es uno de los electrodomésticos que siempre está consumiendo, y puede que en ocasiones demasiado. Dependiendo del modelo, esto puede empeorar en gran medida: los antiguos suelen gastar más y algunos hasta tienen pérdidas de temperatura. Pero se puede tratar de reducir el consumo que hacen y, por consiguiente, también el coste económico que suponen.

Lo primero que te vamos a recomendar es que si el frigorífico es muy antiguo le hagas una revisión, puede que el motor no esté en perfecto estado o que las juntas de goma no aíslen lo suficiente y esté malgastando energía en todo momento.

A la hora de comprar un frigorífico ten en cuenta dos factores. El primero es su clasificación energética, que puede suponer un ahorro de más del 50% en el consumo eléctrico que haga. Esto significa cientos de euros al año. El segundo es el tamaño: ¿cuántos sois en casa?, ¿cuánto hace falta? En vez de apuntar hacia el modelo más grande por defecto, lo mejor es ajustarse a las necesidades reales.

En cuanto al día a día, toma nota de estos consejos:

  • Un frigorífico lleno consume menos: los alimentos retienen el frío mejor que el espacio libre.
  • Sigue el orden a la hora de guardar los alimentos: la puerta de la nevera para los menos fríos, alimentos más perecederos abajo…
  • No abras el frigorífico sin saber qué vas a coger. Es una obviedad, pero es cuando hay mayor gasto.
  • Descongela de vez en cuando. Además de ayudar a que esté más limpio, también sirve para eliminar el hielo que se forma en algunos extremos.
  • No obstruyas la parte trasera para que tenga una correcta ventilación y no se caliente en exceso el motor.
  • Ajusta la temperatura a lo recomendado por el fabricante.

Como puedes comprobar, todos los consejos son sencillos de llevar a cabo, lo único que puede suponerte un gasto es el tener que renovar o arreglar un frigorífico viejo, pero contra esto poco se puede hacer.