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Qué tomar en cuenta a la hora de comprar un coche eléctrico de segunda mano

Coche eléctrico de segunda mano

20/03/2020 - 19:30

Los coches eléctricos son el futuro de la movilidad, pero hasta que llegue el momento en el que ellos sean los que marquen el ritmo todavía queda un tiempo. Esa transformación ya se ha puesto en marcha y uno de los mejores ejemplos que lo evidencian es el mercado de ocasión. Hace unos años era imposible encontrar uno de estos vehículos de segunda mano y ahora ya tienen su pequeña cota junto a los híbridos, a los enchufables y a los de gas. Si has decidido que esa será la próxima incorporación a tu garaje, te explicamos todo lo que necesitas saber para comprar un coche eléctrico de segunda mano.

Lo cierto es que los coches eléctricos tienen a su favor numerosas ventajas. No sólo so más respetuosos con el medio ambiente que los tradicionales, también cuentan con algunos beneficios económicos y fiscales y, además, las restricciones de circulación no les afectan. Normativas aparte, son silenciosos, su mecánica es más simple que las habituales y, por lo tanto, son más fiables. Y si optas por recargarlo en casa, te saldrá más barato que pasar por la gasolinera.

Evidentemente, los eléctricos también tienen sus desventajas. Las cifras actuales de autonomía todavía no nos permiten hacer un viaje largo sin tener que planificar dónde vamos a recargarlo ya que la red no es demasiado extensa... y esperar a que termine esta operación. Por ello, su ámbito de actuación se redice a la ciudad y esto se acentúa con los vehículos eléctricos de segunda mano puesto que al ser más antiguos, tienen menos independencia eléctrica. Además, no podemos olvidar que la oferta sigue siendo algo limitada y los precios aún son altos.

 

Con los pros y los contras claros, vamos a repasar qué es lo que debemos tener claro a la hora de comprar un coche eléctrico de segunda mano porque, aunque no lo parezca, no todo se reduce a la batería, su recarga y su autonomía.

1. ¿Necesitas un coche eléctrico?

Antes de nada es necesario detenernos un segundo y responder a estar pregunta. Como hemos comentado antes, el escenario donde vamos a poder sacarles todo su jugo sin problema alguno es la ciudad. Por lo tanto, si necesitas el vehículo para tus desplazamientos diarios, estos vehículos serán adecuados para ti porque te ayudarán a ahorrar en combustible y mantenimiento. Teniendo en cuenta esto, con una batería de  30 o 40 kWh será suficiente para los viajes cortos de tu rutina y para hacer alguna escapada.

2. El estado de la batería

La batería de un coche eléctrico pierde capacidad a medida que pasa el tiempo: se habla de un 2% anual. Ten este dato presente ya que si vas a adquirir un vehículo que, por ejemplo, tiene cinco años, su batería puede haber perdido un 10% de capacidad.

Para conocer ese volumen a ciencia cierta lo mejor es hacer una prueba de conducción que dure lo mismo que una carga completa o que simule un trayecto habitual. Cuando lleves a cabo esto, no olvides que esa capacidad puede variar en función de la temperatura o de los sistemas que pongas en marcha mientras estás circulando.

3. El estado financiero de la batería

Además de conocer la cabida que todavía conserva, es necesario saber el estado financiero de la batería. O lo que es lo mismo: si está alquilada o es propia. Si cuenta con un plan de alquiler tendrá un coste fijo mensual, pero el fabricante te garantizará su reemplazo cuando la capacidad se sitúe por debajo de un límite establecido. Una batería propia puede durar muchos años, pero si tienes que reemplazarla deberás pagar su coste íntegro.

Por lo tanto, es importante que en este punto valores qué es lo que mejor se adapta a tus necesidades: con el alquiler tendrás que enfrentarte a las cuotas mensuales y si tienes que adquirir una batería, el desembolso puede rondar los 5.000 euros.

4. ¿Cuánta autonomía tiene la batería?

Seguimos con la batería de ese coche eléctrico de segunda mano que te quieres comprar. Antes de nada, es aconsejable informarse sobre la autonomía que tiene. Para ello y para evitar posibles engaños, te damos un par de datos:

  • Una batería de 24 kWh suele tener una independencia eléctrica que oscila entre los 80 y los 130 kilómetros
  • Una de 40 kWh ofrecerá una autonomía de 200-280 kilómetros.

¿Cómo comprobarla en directo? Cuando hagas la prueba de conducción, observa el nivel de la batería antes de arrancar y sigue su evolución mientras conduces en ciudad o en carretera. Ten en cuenta que el consumo de la batería en un coche eléctrico es inversamente proporcional al de un motor de combustión: se agota antes en carretera y dura más en ciudad debido a que la energía liberada en la frenada recarga la batería durante la marcha.

5. La recarga

Y hablando de la frenada regenerativa, llegamos a la recarga. Todo dependerá del comportamiento que haya tenido su anterior dueño. Por ello, es importante saber qué tipo de recarga soporta y si se abusó de las que son más rápidas puesto que si es así, la batería podría haber perdido más capacidad de la esperada.

6. El motor

Aunque sea más sencillo que el que lleva un coche de gasolina o de diésel porque cuenta con menos piezas móviles o de alto desgaste, es importante llevar a cabo algunos controles rutinarios.

7. Los frenos

Es el elemento que mejores pistas te dará sobre el pasado del coche eléctrico. Sus pastillas se gastan menos porque el uso de los frenos hidráulicos/mecánicos es menor ya que se aprovechan las frenadas para que los motores recarguen las baterías. Por lo tanto, si están desgastadas o presentan anomalías... cuidado.

8. Componentes eléctricos

Evidentemente todos los elementos relacionados con la parte eléctrica del vehículo adquieren especial relevancia en estos modelos. Además de revisar el aislamiento de todos los cables, motores y baterías, hay que prestar atención a su estado: si estas partes visibles se han endurecido o se han oscurecido, podría haber un problema de sobrecalentamiento.

9. Las revisiones

En el caso de un coche eléctrico y teniendo en cuenta que su presencia en el mercado es relativamente reciente, lo más adecuad es que las revisiones se hayan llevado en un concesionario o taller oficial de la marca. Allí no sólo cuentan con especialistas en la materia, también pueden instalar todas las actualizaciones necesarias. Al mismo tiempo, comprueba el libro de mantenimiento para ver todos los pasos que se han dado con el coche.

10. El valor residual

Después de haber repasado todos estos puntos, llega el momento de efectuar la compra de tu coche eléctrico de segunda mano y para ello es necesario que calcules el valor residual del modelo. La razón es sencilla: los coches eléctricos se deprecian muy rápido debido a que la oferta todavía es reducida en España y a que están evolucionando constantemente. Además también influyen los años que tenga, la autonomía de la batería y el mercado. Conociendo esta caída de valor, es algo que tendrás que tener en cuenta a la hora de negociar una cifra para evitar que el vendedor la infle en exceso.

Este artículo fue publicado en Autobild por Elena Sanz Bartolomé.