Teléfonos modulares: Phoneblocks, Project Ara y Eco-Mobius

Teléfonos modulares

Los teléfonos modulares prometen ser la próxima gran innovación en el sector de los smartphones.

Motorola con su Project Ara, ZTE con Eco-Mobius y el holandés Dave Hakkens con Phoneblocks son los primeros conceptos en conocerse.

Con ellos, puede que lo de tener que cambiar de terminal cada poco tiempo acabe siendo cosa del pasado, ya que los móviles modulares nos permitirían actualizar solo los componentes necesarios para disponer de la última tecnología.

Por ejemplo, si la capacidad de procesamiento de nuestro smartphone se queda corta, solo tendríamos que extraer el módulo correspondiente que incluyese el procesador e insertar uno nuevo más potente.

Phoneblocks

Lo mismo sucedería con el almacenamiento interno, la memoria RAM, la cámara fotográfica y otros elementos que forman parte del hardware del teléfono. Las posibilidades son infinitas.

Phoneblocks, los pioneros

El diseñador holandés Dave Hakkens fue el primero en levantar la liebre de los teléfonos modulares con su concepto Phoneblocks, un proyecto totalmente abierto a la colaboración de terceros.

Con él, resultaría especialmente sencillo sustituir un módulo (ya sea por avería o por querer actualizarlo a uno superior), de forma similar a como se hace con las piezas de Lego.

Phoneblocks

Todos los módulos, encargados de ubicar un componente determinado, irían sujetos a la placa base mediante dos tornillos, y se denominan Blocks. Precisamente la intención de Phoneblocks es que puedan adquirirse en una especie de App Store para hardware denominada Blockstore, que sin duda se convertiría en un auténtico freno a la tan detestada obsolescencia programada.

Los responsables de Phoneblocks registraron la idea en septiembre de 2013 en el servicio Thunderclap, una plataforma de debate colectivo en la que ponerse en contacto con desarrolladores, partners y fabricantes para hacer realidad el proyecto y desarrollar los primeros prototipos. Actualmente cuentan ya con cerca de un millón de apoyos.

 

Motorola Project Ara

Justo aquí es donde emerge Motorola, que siguió en octubre de 2013 los pasos de Phoneblock con Project Ara, un terminal que consta de un endoesqueleto (o marco estructural) en el que se insertan los módulos. En el caso de la compañía americana, sus responsables anunciaron que trabajarían junto a Phoneblock para convertir el proyecto en realidad.

Motorola Project Ara

Está previsto que en los próximos meses llegue el primer MDK, o Module Developer’s Kit, a manos de los desarrolladores interesados en colaborar con Project Ara. Siendo Google la propietaria de Motorola y estando tan acostumbrada como está a innovar, parece claro que la cosa va en serio.

Así, parece que la flexibilidad que podemos ver en Android dará el salto desde el software hasta el hardware.

ZTE Eco-Mobius

Pero al margen de Phoneblock y Project Ara hay ya un tercer competidor en liza. En el reciente CES 2014 de Las Vegas, ZTE sorprendió con su prototipo de teléfono modular, denominado Eco-Mobius.

En realidad, se trata de un diseño conceptual que todavía no está en desarrollo ni se espera que llegue a corto plazo, pero con él quisieron mostrar in situ cómo podríamos sustituir en unos instantes la pantalla, la batería y el resto de módulos de un smartphone para prolongar su ciclo de vida.

Así, adaptarlo a las necesidades específicas de cada usuario a lo largo del tiempo sería pan comido.

ZTE Eco-Mobius

En concreto, Eco-Mobius consistiría en un chasis donde estarían insertados la pantalla y la placa base, dejando acceso a las pertinentes bahías en las que intercambiar los pertinentes módulos, configurables a nuestro gusto.

Todavía en fase experimental

Por el momento, toca superar una serie de limitaciones tecnológicas y otros desafíos relacionados con el ensamblaje de los futuros teléfonos modulares.

Por ejemplo, al ser todos los elementos externos y no estar directamente soldados a la placa base, la señal eléctrica tiene que viajar más lejos para alcanzar a todos los componentes.

De igual forma, para garantizar la calidad de las conexiones, habrá que invertir en sockets y conectores más caros y conseguir dar con un sistema que permita al usuario poner cada módulo donde quiera.

También el producto final podría ser más vulnerable a los golpes que los actuales smartphones, ya que con una caída existiría el riesgo de que los módulos se saliesen.

Ahora, solo queda esperar a que los teléfonos modulares comiencen a materializarse y se conviertan en una realidad. Con ellos, nada volverá a ser como antes en el mundo de los smartphones.