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Un ciclista, convertido en sospechoso de robo porque Google reveló que había pasado cerca de una casa robada

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GettyImages

08/03/2020 - 18:20

Un nuevo incidente vuelve a cuestionar la privacidad de Google, el GPS y las apps de fitness. Un ciclista de Florida se convirtió en sospechoso de robo hace unas semanas, después de que Google indicara a la policía que había pasado con su bici junto a una casa en la que se había cometido un robo. Dicho ciclista había usado una app de fitness para registrar su ruta.

Según cuenta The Verge, el robo de una casa en Florida (no se ha revelado la ciudad) hizo que la policia aplicara la ley que permite pedirle a Google que revele los datos de las personas que han pasado por la zona.

Zachary McCoy es un ciclista que utiliza la app de fitness RunKeeper para registrar la ruta y llevar una cuenta de los kilómetros que hace. Esta apps accede al GPS, y los datos de localización también quedan almacenados en la cuenta de Google que usa el móvil.

Tras pedir a Google el acceso a las cuentas de las personas rastreadas que habían pasado cerca de la casa robada, la policía descubrió que Zachary McCoy había estados en la zona tres veces durante el día del robo. Así que se convirtió en sospechoso.

Los servicios legales de Google se pusieron en contacto con él para avisarle de que la policía había tenido acceso a su cuenta como sospechoso del robo en la casa, y estaba siendo investigado.

Zachary McCoy tuvo que contratar a un abogado para que le aclarase a qué tipo de datos tenía acceso Google desde la app de fitness, ya que él nunca había estado en la casa y si había pasado tres veces por allí, es porque esa calle forma parte de su ruta habitual cuando sale a montar en bici.

Finalmente, tras aclarar los hechos con la policía, McCoy no fue acusado de nada. Pero el susto y el gasto del abogado corren por su cuenta, sin tener culpa de nada.

Ni Google ni la policía han hecho nada ilegal, ya que ambos han cumplido con la ley. Google está obligada a facilidad los datos que le pide la policía.

Pero este incidente vuelve a sacar a la luz el rastreo que las apps de fitness y Google llevan a cabo a través del GPS y la cuenta de Google, que puede jugar en nuestra contra cuando menos te lo esperas.

Hay que decir que este rastreo se puede desactivar. Simplemente hay que entrar en la cuenta de Google y desactivar las opciones de localización en la configuración. Pero todo apunta a que este ciclista no lo había hecho. Por eso desde ComputerHoy.com siempre insistimos en dedicar unos minutos a configurar cualquier cuenta que usemos y desactivar cualquier opción que ponga en peligro nuestra privacidad. Nos ahorraremos sustos como éste.