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Cómo elegir una tarjeta gráfica en 2018

Aorus GeForce RTX 2080 Ti Extreme - esports

21/10/2018 - 10:00

En el mercado hay muchos modelos de tarjetas gráficas, pero no todos necesitáis lo último de lo último para jugar. Os damos unos trucos para elegir la mejor tarjeta gráfica de 2018 que se adapte a vuestras necesidades, y ponemos algunos ejemplos de la calidad y resolución a la que podréis jugar a títulos exigentes con cada uno de los modelos.

Cuando compramos un PC gaming, es decir, un PC para jugar, y lo hacemos por piezas, es complicado empezar. Que si el procesador, que si la memoria RAM, que si qué placa es mejor para que no haya cuello de botella…

Además, está el tema de la tarjeta gráfica. Este componente es el que nos permite jugar al máximo nivel, ya que la GPU integrada del procesador es incapaz de mostrar juegos exigentes a una calidad decente y buena tasa de frames por segundo.

Así, la GPU es una de las piezas clave a la hora de montar un PC para jugar, y no es fácil escoger una. Es decir, ¿por qué pagar más dinero por una gráfica que podemos desaprovechar? 

Igual que no tiene mucho sentido comprar una cámara de 1.000. euros para hacer fotos ocasionales que subir a Twitter, con la bajada de calidad por la compresión de la foto que ello conlleva, no tiene sentido gastarse ese dinero en una gráfica para jugar a 1.080p.

A continuación, os dejamos unos consejos para elegir la mejor tarjeta gráfica para jugar dependiendo de la resolución y la calidad a la que queráis hacerlo.

Tarjetas gráficas para jugar sin límite: 4K y 60 frames por segundo en ultra

Está claro qué tarjetas gráficas van en esta categoría. Empezamos por el tope de gama aunque, posible, muchos de vosotros las encontréis innecesarias para vuestras necesidades, sobre todo valorando el precio.

Se trata de las RTX 2080 Ti y RTX 2080, las nuevas gráficas que Nvidia presentó en Gamescom, la feria de videojuegos más importante de Europa, y que se han convertido en el objeto de deseo de los que siempre quieren tener lo mejor.

En pocas palabras, son tarjetas gráficas que debéis tener si queréis jugar en ultra a 4K y a 60 frames por segundo, aunque hay excepciones. Y es que, a la RTX 2080 se le siguen resistiendo los juegos más exigentes, como Destiny 2 o The Witcher 3, a 4K, 60 frames y configuración ultra. Si toqueteamos algunos parámetros (por ejemplo, desactivar los Nvidia frameworks en The Witcher 3), sí conseguimos esa experiencia ‘’perfecta’’.

Eso sí, a la RTX 2080 Ti no se le resiste ningún juego actual a esa calidad. Si queréis una tarjeta gráfica para jugar a esa tasa de refresco y calidad ultra a 4K, está claro que debéis desembolsar los 900 euros que cuesta la RTX 2080 Ti, y los más de 1.200 euros de la RTX 2080.

Gigabyte ya tiene sus RTX 2080 y RTX 2080 Ti disponibles

Si la queréis para jugar a 144 Hz o, incluso, 240 Hz a resolución 1.440 y 1.080 con todo el ultra, pues también tendréis que elegir estas gráficas. Eso sí, dentro de esta gama premium se cuela una GTX, la GTX 1080 que nos permitirá jugar a 4K y 30 frames por segundo en ultra en todos los juegos, y si jugueteamos con los ajustes gráficos, incluso con los 60 fps en títulos exigentes.

Sin embargo, es ideal para resolución 1.440p antes que cualquiera de las RTX. Entonces, ¿cuál es la diferencia? Digamos que, actualmente, las RTX son tarjetas muy potentes, pero de futuro. Y es que, cuentan con tecnología como raytracing o DLSS que sí, son un gran avance, casi generacional, pero aún no hay juegos compatibles.

Por eso, si no queréis gastaros lo que cuesta una RTX, tendréis que optar por la GTX 1080 Ti, que es bastante más barata. Sigue siendo una enorme tarjeta gráfica.

Gama alta a 1.440p

Dentro de la gama alta está la GTX 1080. La GTX 1080 Ti y las dos RTX la han dejado atrás y parece que es ‘’poco potente’’, pero la GTX 1080 sigue siendo una magnífica opción de compra. Con ella podemos jugar a resolución 4K y 30 frames por segundo en ultra-alta, pero lo mejor es jugar a 1.440p con todos los parámetros en ultra a 60 frames por segundo, e incluso más en algunos juegos.

La GTX 1080 nos garantiza una alta tasa de refresco tanto a 1.080p como a 1.440p y, además, podemos ‘’tirar’’ con ella durante unos cuantos años más. Es potente, el consumo es moderado, la disipación es buena y, sobre todo, le quedan un par de años a un gran nivel. 

Por otro lado, tenemos la GTX 1070. Se trata de la gama ‘’alta’’ cuando solo era superada por la GTX 1080. Es una tarjeta con la que podemos jugar a 4K y 30 frames por segundo, y con concesiones gráficas, a los juegos más exigentes. Sin embargo, es una bestia para e juego a 1.440p.

Con assets en alto, y algunos en ultra, podremos disfrutar de una buena tasa de refresco y un gran nivel de detalle. Lo mejor es que, el precio es bastante más jugoso que el de una GTX 1080, y no digamos si la comparamos con la GTX 1080.

Juega sin compromisos a 1.080p

Entrando en la gama media tenemos varias gráficas y, ahora sí, podemos hablar de AMD también. Sin embargo, empecemos con Nvidia. La GTX 1060 de 6 GB de memoria RAM es una auténtica bestia para jugar a 1.080p sin compromisos.

Podemos contar con assets en ultra en juegos exigentes y, además, disfrutar de una gran tasa de refresco a esta resolución. Lo ‘’malo’’ de este modelo es que está claramente diseñado para volar a 1.080p, y en cuanto subimos la resolución, se nota en el rendimiento.

Perfectas para 1.080p y a buen precio, AMD sí puede competir aquí

Sin embargo, por unos 300 euros podemos tener una gráfica que, junto a un procesador de octava o séptima generación de Intel, o junto a un Ryzen de segunda generación, nos dará muchas alegrías.

Lo mismo podemos decir de las RX580 y RX570 de AMD. Estamos a la espera de ver de qué será capaz la nueva generación de GPU de AMD tras el ‘’fiasco’’ de Vega, pero las RX más potentes son buenas gráficas para jugar a 1.080p sin compromisos.

Juega a todo por ‘’poco’’ dinero

Si bajamos el pistón, debemos hablar de una gráfica que engaña. La familia GTX 1050 de Nvidia es la ‘’gama de entrada’’, pero el modelo GTX 1050 Ti con 4 GB de memoria VRAM es bastante interesante para jugar a cualquier juego a resolución 1.080p con valores en medio y en alto.

Es la que montan muchos portátiles gaming asequibles, y como podéis ver en el siguiente gameplay, aguanta bastante bien el tipo con un juego como Doom:

Es una gráfica ‘’barata’’ que nos va a permitir jugar a todo a 1.080p con una calidad más que decente y una buena tasa de frames por segundo. Si tenéis un presupuesto ajustado, ni os lo penséis.

Si nos vamos a AMD, debemos hablar de la RX 560, una gráfica que, con 4 GB de memoria, nos valdrá perfectamente para jugar a 1.080.

Tarjeta gráfica de entrada para jugar

Y, continuando con la familia GTX 1050, tenemos el modelo ‘’base’’ con 2 GB de memoria GDDR5. Es una gráfica que no puede codearse con sus hermanas mayores y que es para jugar a 1.080p con la gran mayoría de parámetros gráficos a nivel medio, pero también es muy interesante para cierto segmento de equipos.

Y es que, si sois jugadores que solo quieren disfrutar de juegos online tipo League of Legends, Overwatch o CS:GO, con una partida a un juego independiente de vez en cuando o una gran producción con valores en medio, os sobra.

Por menos de 140 euros, tenemos una GTX para montar un PC gaming de entrada

Por lo que puede costar una GTX 1070 podéis haceros con un PC muy interesante para jugar a una resolución de 1.080p e ir toqueteando ciertos parámetros gráficos para conseguir los 60 fps constantes en shooters en primera persona y los 30 fps con una buena calidad de imagen en los demás juegos.

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