El Aquaris 4.5 Ubuntu Edition, ya en nuestras manos

Probablemente a estas alturas ya os habréis dado cuenta, pero siempre me ha gustado el "lema" de Ubuntu. Una vez uno empezaba a trastear con GNU/LINUX y se veía desbordado, Ubuntu era tranquilizador. Más sencillo de utilizar, meno exigente, pero aun así manteniendo el código abierto y muchas de las ventajas del sistema operativo en el que venía basado. Por eso, cuando vimos el Aquaris 4.5 Ubuntu Edition, fue como reencontrarse con un viejo conocido. 

Pasados estos tiernos preliminares, vamos al meollo del asunto. Aquí tenéis el unboxing del Aquaris 4.5 Ubuntu Edition. Probablemente el terminal ya lo conozcáis, pero aun así vamos a dejaros un par de datos en su ficha aquí abajo. 

bq Aquaris 4.5

Aquaris 4.5 bq

  • Especificaciones

    Sistema operativo Android 4.4.0
    Tamaño 4.5 pulgadas
    Resolución 960x540
    Cámaras 13.0/8.0 mpx
    Capacidad 2150 mAh
    Memoria Interna 8 GB

Una vez nos hemos quitado el hardware del medio, vamos a hablaros un poco del Ubuntu en smartphone. Lo primero: somos perfectamente conscientes de que en el vídeo no lo enseñamos, y por un par de buenas razones. La primera es que es un sistema operativo adaptado, y no lo controlamos demasiado. Os podremos hablar de ello más exhaustivamente cuando publiquemos el análisis (tranquilos, no queda mucho), pero en el momento del unboxing, con el teléfono recién recibido, no íbamos a meternos en camisas de once varas. 

Más fotos y datos del Ubuntu Edition

Por otra parte, os vamos a dejar un pequeño spoiler: puede que sea cosa del terminal que nos han enviado para hacer la prueba, o puede que sea porque han sido las primeras veces que lo hemos usado... pero lo cierto es que ha tardado muchísimo en encenderse. Al nivel de la BlackBerry Curve 8520, cosa mala. 

Y dicho esto, un par de detalles más. En primer lugar, hay barras desplegables por todas partes. Todo está organizado en forma de lista, aunque resultan relativamente fácil moverse por los menús. 

Ah, y si os puede lo mainstream, una mala noticia: WhatsApp no está ni se le espera.