Sony QX1 convierte tu smartphone en una cámara réflex

En la edición 2013 de IFA Berlín Sony sorprendió a todos los asistentes con las Lens-Style QX10 y QX100, un revolucionario concepto de lentes autónomas de alta calidad que podía ser manejadas de forma remota desde la pantalla de un smartphone. Un año después, Sony ha conseguido ir un paso más allá con la nueva QX1, un nuevo miembro dentro de la familia Lens-Style con el que podemos convertir nuestro smartphone en una cámara casi profesional.

A diferencia de modelos anteriores, Sony QX1 es la primera lente de la familia Lens-Style que cuenta con la posibilidad de intercambiar los objetivos, como si de una cámara réflex o CSC se tratase. Una funcionalidad que otorga a este peculiar accesorio unas posibilidades fotográficas casi infinitas. La QX1 es compatible con todas las lentes montura E de Sony, las mismas que utilizan las cámaras compactas con objetivos intercambiables o CSC del fabricante japonés, por lo que puede resultar un complemento perfecto para aquello que ya sean usuarios de este tipo de montura.

Y no sólo eso, además incorpora un sensor tamaño APS-C, el mismo que podemos encontrar en la gran mayoría de cámaras réflex (DSLR) de consumo de marcas como Canon, Nikon o la propia Sony. Y es que estamos hablando de una réflex casi de bolsillo. En concreto, integra un sensor CMOS Exmor tipo APS-C de 20,1 MPX con motor de procesado de imagen BIONZ X y 25 puntos de enfoque por detección de contraste. Además de flash integrado, rango ISO 100-16.000 y conectividad WiFi y NFC. Incluso, es compatible con formato RAW y permite grabar vídeos Full HD 1080p a 30 fps.

La montura tiene un peso –batería y soporte incluidos– de unos 220 gramos, a los debemos añadir el peso de la lente que decidamos incorporarle (actualmente puede comprarse sólo la montura o junto a una lente zoom 16-50 mm). La batería –de 1.020 mAh, que se carga directamente en la Sony QX1 mediante microUSB– le otorga una autonomía para unas 440 imágenes, que se guardan en la tarjeta microSD o Memory Stick Micro alojada dentro del propio cuerpo de la QX1.

En este punto hay que tener en cuenta que en el smartphone sólo se almacena una copia de 2 MPX de cada imagen, quedando la versión en alta resolución dentro de la tarjeta de memoria. En el caso de los vídeos, no existe vista en baja resolución dentro del smartphone.

Sony QX1 se controla gracia a la aplicación PlayMemories –disponible de forma gratuita para dispositivos Android e iOS– y cuenta con diferentes modos automáticos y semiautomáticos, enfoque por seguimiento, geolocalización de imágenes, y control remoto del zoom, entre otras opciones. En este aspecto es importante indicar que los parámetros de control disponibles distan mucho de los que podemos encontrar en una cámara DSLR o CSC de prestaciones similares.

Para anclar la lente al smartphone incluye un accesorio a modo de pinza compatible con la gran mayoría de smarphones –independientemente de si son Xperia o no– hasta un tamaño aproximado de 5,5 pulgadas, aunque depende en gran medida del smartphone elegido. Eso sí, no es algo indispensable, ya que gran parte del encanto de la Sony QX1 reside en la posibilidad de separar la pantalla de la lente, lo que permite capturar ángulos y perspectivas muy complicadas de lograr con una cámara convencional.

Como complemento Sony ha lanzado un doble accesorio para sus Lens-Style bajo la nomenclatura ADP-FSK1. Una empuñadura de mano, que permite sujetar la cámara firmemente entre los dedos, y un anclaje abatible que facilita las tomas complicadas cuando la lente está sujeta al objetivo, además de hacer más sencilla si cabe la captura de los populares ‘selfies’.

Esto es sólo una pequeña toma de contacto, en unos días os ofreceremos un completo análisis de esta Sony QX1. Sin duda, unos de los accesorios para smartphones indispensable para cualquier amante de la fotografía que se precie de serlo.