En sus comienzos Samsung vendía conservas de pescado

Samsung, la gran empresa del sector tecnológico, tiene unos orígenes un tanto peculiares y que nada tienen que ver por lo que es conocida actualmente en todo el mundo. Empezó vendiendo conservas de pescado, fruta y verdura, concretamente las exportaba desde Corea a Pekín y Manchuria.

Su fundador, Lee Byung-chul, tan sólo necesitó 30.000 wones para ponerla en marcha, lo que al cambio son menos de 25 euros. Ocurría en 1938. Pero rápidamente Samsung diversificó su negocio y puso el ojo en otros sectores. En poco más de una década ya contaba con sus propias tiendas, molinos de harina y máquinas de confección textil.

En 1969 se fundó Samsung Electronics, y al año siguiente comienza la producción de sus primeros televisores. A finales de los años 70 Samsung se introduce en el sector de la electrónica de consumo, en los 80 empieza a fabricar los primeros PCs SPC-1000, y a principios de los 90 finalizar el desarrollo del teléfono móvil, aunque su primer modelo, el SH-700 no llegaría hasta 1993. 

Por cierto, Samsung significa tres estrellas en coreano. Cada una de ellas representa una idea: grande, numeroso y poderoso. Toda una declaración de intenciones que estuvo presente en su logo desde el principio, y hasta el año 2000, cuando se diseñó el logo actual.