Los fabricantes deberán devolver dinero por cada lector de DVDs vendido

Los fabricantes deberán devolver el dinero por lectores DVD

¿Recuerdas haber comprado un ordenador con lector de DVDs entre los años 2003 y 2008? Eso, sumado al requisito de residir en Estados Unidos, es suficiente para que puedas solicitar la devolución de diez dólares que saldrán directamente del bolsillo de compañías de la talla de Sony, NEC o Panasonic. Así lo acaba de determinar la justicia estadounidense tras más de siete años de batalla legal.

Pese a que la industria del PC lleva años en caída libre, fue precisamente entre los años 2003 y 2008 cuando los fabricantes vivieron momentos de oro en lo que a ventas de ordenadores se refiere. Pero hubo compañías que trataron de exprimir más de la cuenta la gallina de los huevos de oro, y un juzgado de California (Estados Unidos) ha determinado que dispone de pruebas suficientes para afirmar que ciertos fabricantes de lectores de DVDs para ordenadores se pusieron de acuerdo para inflar sus precios. Y ahora llega su castigo.

La sentencia dice que, al mismo tiempo que fabricantes como HP o Dell rondaban en la búsqueda de una compañía que pudiera proporcionarles los lectores de DVD que necesitaban para poder comercializar sus ordenadores, había compañías que se estaban poniendo de acuerdo para no competir entre ellas a la hora de hacer sus ofertas. Esas compañías son, según la justicia, Sony, NEC, Panasonic y Hitachi-LG.

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La sentencia concluye que estas compañías estaban en permanente contacto entre ellas para no hacer bajo ningún concepto ofertas más bajas a los fabricantes de ordenadores que se ponían en contacto con ellas, manteniendo de esta forma los precios de los lectores DVD permanentemente elevados.

Dado que las empresas que estaban compinchadas entre ellas eran precisamente los principales fabricantes de lectores de discos DVD, no había forma de que los fabricantes de ordenadores pudieran encontrar ofertas más baratas para la demanda que necesitaban. Y dado que no podían hacer otra cosa que aceptar comprar los lectores con sobre-precio, al final no les quedaba otro remedio que repercutir el coste adicional del lector en el precio del propio ordenador.

Esta estrategia afectaba evidentemente al consumidor, quien tenía que pagar de su bolsillo un sobrecoste que de otra forma no estaría incluido en el precio del ordenador. En base a eso, el juez ha decidido que las marcas deben afrontar las consecuencias de sus actos devolviendo diez dólares a todos los usuarios afectados por su trama. La sentencia, eso sí, tiene mucha letra pequeña.

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Para empezar, la sentencia solamente será efectiva en Estados Unidos (e incluso hay muchos estados que se quedan fuera de la resolución). Además de eso, para cobrar los 10$ es necesario solicitar expresamente la devolución del dinero en una página habilitada para ello, y las autoridades se guardan el derecho de solicitar el ticket de compra del ordenador (recordemos que han pasado casi diez años desde que se puso fin a esta estrategia) para verificar la veracidad de la solicitud.

Pese a que la cantidad que van a recibir los afectados que se molesten en realizar la reclamación es prácticamente simbólica, no está de más comprobar que, al menos en algunos casos, la justicia también se pone del lado del cliente a la hora de enfrentarse contra las grandes corporaciones.

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[Vía: CNET]