¿Qué pasa cuando falla un disco duro?

Fallo disco duro problemas

A diferencia de los SSDs que poco a poco van ganando terreno en el mercado, los discos duros tradicionales (HDD) son unas pequeñas máquinas mecánicas con partes móviles, extremadamente precisos pero también frágiles, que pueden dar muchos quebraderos de cabeza pero, ¿qué pasa cuando un disco duro falla?

Antes de explicar qué sucede cuando un disco duro deja de funcionar resulta necesario saber qué es exactamente un disco duro y de qué se compone. Hablamos en concreto de los discos duros rígidos (HDD) utilizados en la inmensa mayoría de ordenadores hasta hace muy poco y todo tipo de dispositivos móviles.

La tecnología ha avanzado muchísimo desde el primer disco presentado por IBM en 1956 con discos duros cada vez más pequeños que incluso podemos guardar en el bolsillo, pero el funcionamiento el funcionamiento es básicamente el mismo.

¿Cuáles son los mejores discos duros?

Cada disco duro se compone de uno o varios discos rígidos de aluminio o cristal llamados platos, unidos por un mismo eje que giran  dentro de una caja metálica a una velocidad que suele oscilar entre las 5400 y las 7200 rpm. 

Partes Disco Duro

Sobre cada una de las caras de los platos que componen el disco duro se encuentra un cabezal de lectura/escritura que en ningún momento toca el plato, sino que flota sobre una delgadísima capa de aire de unos pocos nanómetros generada por la rotación de los discos. Una obra maestra de ingeniería que hace funcionar el disco duro y, por ende, el ordenador.

Los mejores discos duros del 2015 que puedes comprar

Si un disco duro falla pueden suceder dos cosas. Por un lado el denominado fallo lógico, cuando los componentes no sufren daños físicos pero por culpa de un formateo accidental o un sistema de archivos corrupto el disco no es capaz de buscar y encontrar su propia información. Sin embargo, a menos de que se sobreescriba la información, los datos siguen existiendo en el disco duro (HDD).

Mucho más problemático suele ser el fallo mecánico de un disco duro, cuando sí se produce el daño físico de alguno de sus componentes. Por ejemplo, cuando el cabezal entra en contacto con el disco en un impacto equivalente al de un avión golpeando el suelo tan duramente que deja una marca sobre el asfalto.

En este escenario, uno de los peores posibles, el cabezal araña el plato del disco duro y los datos contenidos en esa parte pasan a ser historia. Otros fallos mecánicos del disco duro son menos espectaculares, como cuando los cabezales pierden su milimétrica alineación o falla el motor del disco duro.

Tutorial: Aprende a cuidar tu disco duro con estas herramientas

Los fallos lógicos representan alrededor de un 20 por ciento de las averías de los discos duros tradicionales (HDD), mientras que las averías físicas suponen el 80 por ciento restante, con especial incidencia de los erores del cabezal del lector.  

Los fallos mecánicos suelen producirse por culpa de golpes ya que los discos duros son extremadamente frágiles. De hecho, si el disco duro está encendido cualquier tipo de movimiento drástico puede llegar a provocar una avería.

Por otro lado, los discos duros pueden quedar dañados también a nivel electrónico por problemas en el circuito interno, sobre todo si el equipo informático se sobrecalienta con frecuencia.

Repara tu disco duro dañado con sectores defectuosos

Arreglar o reparar o disco duro dañado suele traducirse en una factura cuantiosa ya que no resulta nada sencillo rescatar la información de un HDD averiado, y a menudo no resulta posible recuperar todos los archivos al cien por cien. Por eso, resulta siempre recomendable seguir unos pequeños consejos para cuidar y evitar los fallos del disco duro

  • Manipula un disco duro y/o cualquier dispositivo que contenga uno con sumo cuidado.
  • Evita mover un PC conteniendo un disco duro a menos que el equipo esté apagado.
  • Protege tu PC del sobrecalentamiento.
  • Realiza backups y guarda con frecuencia tus archivos personales en otro dispositivo o en la nube.

[Gráfico: Bibi Saint-Pol]