La extradición de DotCom a Norteamérica, un paso más cerca

El registro de la mansión de DotCom en Auckland ha sido considerado como legal

Aunque casi todo lo que rodea al popular magnate Kim DotCom se acompaña de toques de excentricidad que podrían hacerlo pasar por una comedia cinematográfica, la historia está sobrada de interés y, con toda probabilidad, traerá consecuencias antes o después a todos los consumidores de contenido en Internet.

La justicia norteamericana acusó a DotCom de un delito de piratería informática por el contenido que albergaban los usuarios en el conocido servicio MegaUpload. En base a esa acusación, la policía invadió la mansión en la que residía, situada en la neozelandesa ciudad de Auckland, y allí se apropió de ordenadores y discos duros con diverso contenido. Además de eso, cancelaron las cuentas del empresario y cerraron el servicio MegaUpload.

El 7 de julio está previsto el juicio que podría extraditarle

Como era de esperar, los abogados de DotCom denunciaron el registro como un acto ilegal, y la resolución sobre este punto es la que acaba de salir a la luz: la justicia ha determinado que, pese a que se produjeron algunas irregularidades durante dicho registro, no son tan importantes como para invalidarlo. En definitiva, que se aprueba esa operación policial y sus resultados, y el proceso sigue su curso. Previsiblemente y salvo que la segura apelación del empresario a la sentencia salga a su favor, hasta el 7 de julio, fecha del juicio que podría desembocar en la extradición de DotCom a los Estados Unidos.

Desde enero de 2012, fecha en que se produjo el registro, hasta la actualidad, el proceso ha generado numerosas noticias. Desde la demanda del partido laborista neozelandés a su gobierno por espiar ilegalmente a Kim DotCom hasta la sucesión de nuevos servicios para Mega e iniciativas del inquieto magnate, algunas tan pintorescas como su primer disco musical o la creación de un partido política, Megaparty

Desde luego, Mega, el sustituto de MegaUpload, va viento en popa, y proyectos para este servicio no le faltan a DotCom. Claro está, a la espera de lo que pase en el próximo juicio y en la sentencia final. La defensa del empresario argumenta que MegaUpload albergaba contenido de todo tipo, no sólo aquel que violaba la propiedad intelectual, y que no era responsabilidad del servicio la legalidad o no de los contenidos subidos al espacio de cada cliente. La resolución final podría marcar un precedente muy importante para el futuro.