Hackean el GPS para controlar barcos y aviones a distancia

Hackean el sistema GPS de los barcos

Podemos asumir que no existe una tecnología 100% segura pero, ¿existe alguna que los hackers no puedan violar? Al parecer, no...

Hace unos días veíamos en un vídeo cómo un grupo de expertos en seguridad hackeaban el sistema de navegación de un coche, y eran capaces de desactivar los frenos, drenar la batería o cambiar a su antojo los datos del indicador de velocidad y el nivel de gasolina. Ahora, investigadores de la Universidad de Texas han conseguido hackear el GPS para tomar el control de barcos y aviones sin que el comandante de la nave se entere.

El Sistema de Posicionamiento Global o GPS es una red de 24 satélites que orbitan la Tierra, creada por el Departamento de Defensa Americano, aunque actualmente tienen muchos usos no militares. Mediante GPS se puede saber la posición de cualquier persona, objeto o lugar con una precisión de centímetros, en cualquier lugar del mundo, mediante triangulación. Muchos sistemas de transporte utilizan el GPS para fijar el rumbo, desde barcos de recreo a barcos mercantes, aviones, o drones (aviones no tripulados) de combate. 

Hoy en día resulta sencillo anular el GPS con disruptores de señal que incluso se pueden comprar en tiendas por 60 euros, aunque en muchos países su uso es ilegal. Pero una cosa es anular el GPS, que es algo detectable y por tanto se podría sustituir al instante por otro sistema de orientación, y otra muy distinta cambiar la señal y engañar al ordenador que controla el GPS para que indique que se está siguiendo otra ruta distinta a la real. O, si el sistema de navegación está asociado al GPS, controlar directamente la nave.

Via International Business Times nos llega una inquietante noticia de Fox News, que abre una nueva vía de ataques terroristas fáciles de implementar, pero con consecuencias catastróficas. Todd Humphreys y su equipo de la Universidad de Texas han conseguido hackear el GPS de un barco de lujo de 64 metros de eslora para hacer que gire a los lados mientras el indicador de GPS del panel de mandos indica que el barco está avanzando en línea recta. Y aunque los barcos llevan otros medidores para controlar el rumbo, como la brújula, si el hackeo estableciese un rumbo paralelo al original la brújula no lo detectaría, porque seguirían avanzado en la misma dirección, pero desviados de la ruta original. Las consecuencias son fácilmente imaginables: choques con otros barcos, embarrancamientos en tierra, etc. Como hemos comentado, el mismo sistema podría utilizarse para engañar a aviones y drones.

Para realizar este hackeo, Humphreys y su equipo simplemente utilizaron una antena casera, un portátil, y un "burlador" de GPS que cuesta unos 3000 euros. También han confirmado que la CIA y el Pentágono ya han contactado con ellos para obtener más información.

Primero el coche, ahora también los barcos y aviones... Parece claro que la única forma de viajar seguros hoy en día es, como decía la canción de El Último de la Fila, el Coche de San Fernando: un ratito a pie, y otro caminando...