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Llevo un mes con la Fitbit Charge 6 y más allá de su extrema comodidad me ha entusiasmado su completo sistema de monitorización

Fitbit Charge 6
  • Llevo con la Fitbit Charge 6 más de un mes y me ha conquistado por su comodidad extrema y sus precisos sistemas de monitorización tanto de salud como deportivos. 
  • Lo que no me ha convencido es que para exprimirla al máximo es necesario suscribirte a un plan premium que tiene un precio de 8,99 euros al mes o 79,99 euros al año.

En un mercado plago de smartwatch o pulseras inteligentes, hay veces en donde no sabes dónde elegir. También puede ocurrir que, al tocar tantos palos, no hay ninguno que dé en el clavo y se quede a medio gas.

En este sentido, Google ya lleva muchos años trabajando con Fitbit y su modelo Charge tiene bien claro lo que quiere hacer: ser el complemento perfecto para los que buscan sistemas de medición completos y bien definidos. 

He tenido entre manos la Fitbit Charge 6 durante más o menos un mes y lo cierto es que es de las mejores pulseras cuantificadoras del mercado. 

¿Sus principales bondades? Comodidad extrema y sistema de monitorización excelente. Ahora bien, tiene sus pegas.

Características y ficha técnica de la Fitbit Charge 6

Fitbit Charge 6
PantallaAMOLED de 1,04 pulgadas | Always on Display | Brillo automático
SensoresAcelerómetro | Frecuencia cardíaca | SpO2 | Temperatura corporal | Luz ambiental | ECG con la app de Fitbit | Escáner EDA | GPS y GLONASS
Dimensiones37 x 23 x 11,2 | 15 gramos | 28 gramos con correa corta | 36 gramos con correa larga
ConectividadBluetooth | NFC para pagos móviles con Google Wallet
ResistenciaAgua 50 metros | Cristal Corning Gorilla Glass
BateríaHasta 7 días
CompatibilidadiOS 15 o superior | Android 9 o superior
Precio159,95 euros
 

Diseño: comodísima y por fin con botón físico

Tras ya más de un mes con la Fitbit Charge 6 en la muñeca, solo puedo decir que es un dispositivo tremendamente cómodo. Y no solo eso: también encaja con cualquier estilo que lleves puesto.

¿Lo mejor de todo? En el interior del paquete vienen 2 tallas diferentes para así adaptarse a la perfección a muñecas más grandes o más pequeñas. He analizado mil dispositivos de este tipo y lo cierto es que nunca me he encontrado con algo así, por lo que solo puedo aplaudir a Google para adaptarse a todo el mundo. 

Ahora bien, a pesar de ofrecer esta opción tan interesante, únicamente cuenta con sistema de enganche propietario. Es decir, solo podrás usar correas para este modelo o alguna que tengas de la generación anterior.

Fitbit Charge 6

Además, es una pulsera francamente ligera y gracias a sus tan solo 43 gramos —51 gramos con la correa larga— hay veces que incluso se te olvida que la llevas puesta.

En lo que se refiere al dispositivo, mantiene el mismo tamaño compacto de la anterior generación y, aunque parece que no hay cambios, añade un elemento fundamental a la experiencia: el regreso del botón físico.

Fue una de las críticas más pronunciadas a la anterior generación y aquí vuelve a hacer acto de presencia. Ahora bien, su función se limita a ir a la esfera principal y nada más, pero es algo que he agradecido bastante.

Pantalla: buen panel, aunque ya es hora de crecer

Fitbit Charge 6

La pantalla es uno de los elementos más flojos del conjunto. 

No es porque sea mala, sino porque es un calco de la anterior generación. Es decir, mantiene el mismo panel AMOLED de 1,04 pulgadas y esos enormes marcos negros tanto en la parte superior e inferior del panel. 

Es una pena que Google no haya apostado en mejorar en este campo, ya que es un diseño propio de hace unos años y hace que determinadas notificaciones no se lean en toda la pantalla y tengas que tocar en ella para que aparezca el mensaje. 

Fitbit Charge 6

Ahora bien, la interfaz de Fitbit está muy bien optimizada y tanto los modos deportivos como los sistemas de medición, el principal punto de valor del dispositivo, se leen a la perfección.

A destacar un brillo máximo muy bueno, perfecto para todo tipo de situación lumínica y un sensor de brillo automático que funciona bastante bien.

La única pega, como ya te he comentado, es que ya es hora de que la pantalla crezca. No es necesario aumentar el tamaño del dispositivo, sino simplemente tratar de eliminar esos bordes negros de la zona superior e inferior. La experiencia sería infinitamente mejor. 

Monitorización, modos de deporte y experiencia de usuario: excelente, aunque para sacarle todo el partido, toca pasar por caja

En cuanto a experiencia de usuario, la pulsera no puede ser más sencilla. Con simples gestos de lado a lado puedes navegar por las opciones disponibles y a tu disposición, cuentas con un sinfín de esferas disponibles a través de la aplicación Fitbit (iOS, Android). 

Desde esta aplicación, como podrás imaginar, puedes controlar absolutamente todos tus registros con una interfaz sencilla y clara para consultar tus horas de sueño, frecuencia cardíaca, temperatura corporal, pasos o tu nivel de oxígeno en sangre.

Fitbit Charge 6

Lo más interesante de la Fitbit Charge6 es que, al ser un producto de Google, cuenta con algunas funciones exclusivas de Google que le sientan genial: controles de YouTube Music, Google Wallet para pagar y Google Maps. 

Ahora bien, no todo es positivo, ya que depende de algunos condicionantes para funcionar a la perfección. 

Con Google Maps todo funciona como la seda, ya que al final es un navegador paso a paso, pero con las otras 2, no es así. Google Wallet funciona siempre que tu tarjeta sea compatible, mientras que los controles para la música solo funcionan con YouTube Music, por lo que si usas Spotify, Apple Music o Tidal, puedes olvidarte de ello. 

Fitbit Charge 6

En lo que se refiere a sus funciones inteligentes, al final es un dispositivo pensado principalmente para hacer deporte y tener datos de medición de salud, pero puedes consultar notificaciones o responder con mensajes predefinidos o emojis, entre otras cosas.

En cuanto a sistemas de monitorización, los sistemas con los que cuenta la Fitbit Charge 6 me han encantado. Ofrece datos realmente buenos de ritmo cardíaco o de calidad de sueño y en la aplicación se muestran gráficas muy detalladas de todo ello. 

Ahora bien, a pesar de que las mediciones son excelentes, la pulsera se queda a medio camino por un motivo muy concreto: es necesario suscribirse a Fitbit Premium para tener las métricas más avanzadas

La suscripción de 8,99 euros al mes o 79,99 euros al año incluye, entre otras cosas, lo siguiente: 

  • Nivel de recuperación diario para saber si tu cuerpo está listo para volver a hacer ejercicio o si necesita más tiempo para recuperarse. 
  • Perfil de sueño con análisis de 10 métricas clave pensado para ayudarte a mejorar tus hábitos de descanso y calidad de sueño. 
  • Informe de bienestar para saber cómo impacta en tu cuerpo la actividad, sueño o estrés. 

Viendo que la Fitbit Charge 6 cuesta 160 euros, creo que todas estas métricas, estadísticas y funciones clave deberían estar incluidas o al menos que viniese el paquete con un año de regalo, por ejemplo. 

Por último, en cuanto a modos deportivos, es una pulsera que da la talla. 

Fitbit Charge 6

No solo por los 40 deportes distintos que son accesibles directamente desde la Fitbit, sino por las funciones extra que trae consigo. 

Por ejemplo, es posible conectar por bluetooth con ciertas máquinas de ejercicio en casa para tener los datos directamente en la pulsera o lo bien que detecta los paseos, ya que al poco de ver que las pulsaciones están por encima de lo normal, activa por defecto el modo entrenamiento.

También destaca la incorporación de GPS integrado en el dispositivo, aunque llama mucho la atención que, para que empiece a funcionar el seguimiento, es necesario empezar el entrenamiento desde la app del móvil. 

Batería: para despreocuparte durante más de una semana

En cuanto a la autonomía, no puedo estar más contento: en los días menos activos he logrado sacarle unos 10 días, mientras que en semanas más intensas he logrado arañar 7 días sin problema antes de tener que pasar por el cargador. 

Además, tiene una carga que no está nada mal, ya que en unos 30 minutos logras algo más del 50% y en poco más de una hora la tendrás lista por completo. 

Destacar que viene con cable de carga, pero no con cargador, como es habitual en este tipo de dispositivos, y que cuenta con USB-A, por lo que necesitarás un adaptador de este tipo para cargarla.

Conclusión: ¿merece la pena la Fitbit Charge 6?

Fitbit Charge 6

Google tiene muy claro que esto es una pulsera cuantificadora y lo cierto es que la Fitbit Charge 6 es de las mejores opciones del mercado. 

Aunque no me convence esa pasarela de pago para poder acceder a determinadas funciones, las mediciones son excelentes y en cuanto a modos deportivos tiene un comportamiento sobresaliente, a pesar de la necesidad de tener que activar el GPS desde el móvil. 

También cuenta con un diseño fabuloso y muy ligero, tanto que te olvidas que la llevas puesta y una autonomía fantástica perfecta para una semana sin ningún tipo de problemas. 

Además, la pantalla es luminosa y, aunque es cierto que es hora de que crezca algo en tamaño, responde a las mil maravillas. 

Nuestra valoración

La Fitbit Charge 6 es una pulsera cuantificadora que está entre las mejores del mercado en cuanto a sistemas de monitorización, a lo que suma una genial autonomía y comodidad extrema.

Lo mejor

- Comodidad extrema. 

- Sistemas de monitorización y deporte.

- Autonomía

Lo peor

- Necesidad de pasar por un muro de pago para sacarle todo el partido. 

- La necesidad de activar el GPS desde el móvil.

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