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Consejos y trucos para realizar la portabilidad perfecta

Trucos para hacer una portabilidad

Jakub Motyka

20/03/2016 - 09:20

La decisión de cambiar de operadora móvil, llegado el momento de dar el salto de una compañía a otra, requiere una fase previa de análisis a fin de conseguir la portabilidad perfecta. Encontrar una tarifa mejor en la competencia es solamente el primero de los pasos que hay que dar para hacer un cambio de compañía móvil, un proceso que requiere tener en cuenta algunas pautas básicas.

Por ello, a fin de facilitar la delicada tarea de pasar de una operadora a otra, en esta ocasión hemos decidido recopilar algunos de los mejores trucos para realizar la portabilidad perfecta. Revisar los compromisos de permanencia, tener mucho cuidado con los amagos o meditar con calma el cambio son consejos que, en una decisión de este calibre, pueden marcar la diferencia entre una portabilidad exitosa y una pésima idea.

Cómo ahorrar datos en el móvil

Por ejemplo, aunque hacer un amago es una táctica muy extendida a la hora de buscar una mejora en la tarifa del móvil, lo que muchos usuarios desconocen es que intentar un amago en una compañía también puede acabar saliendo estrepitosamente mal. En principio, cualquier portabilidad se puede cancelar hasta las 14:00 horas del día hábil siguiente a la solicitud; aún así, las compañías suelen estirar este plazo legal hasta el máximo posible, y hay que tener mucho cuidado a la hora de esperar una oferta ya que podemos acabar metidos de lleno en una portabilidad sin que en un principio esa fuera nuestra intención.

Y esa es solamente una de las consideraciones a tener en cuenta. Si quieres descubrir todos los consejos para realizar la portabilidad perfecta, pulsa sobre el botón de "Siguiente".

Elige un bono de datos que encaje con tu consumo

De nada sirve elegir la llamativa tarifa de turno de 15, 20 o 30 GB de datos si, a final de mes, rara vez vamos a gastar más de 2, 3 o 4 GB. Hay que ser realistas a la hora de escoger una tarifa de una compañía telefónica, y por muy económica que pueda parecer una tarifa con una elevada cantidad de datos en el bono, siempre resultará más barato escoger una tarifa más contenida.

Las tarifas para móviles que ofrecen 1, 1,5 o 2 GB de datos suelen ser más que suficientes para la gran mayoría de los usuarios. A no ser que se tenga pensado hacer un uso exclusivamente multimedia en exteriores (por ejemplo, ver películas o series desde el móvil), estas tarifas económicas ofrecen unos bonos de datos que permiten llegar de sobra a final de mes sin necesidad de ampliar los megas.

Por otra parte, también hay que tener mucho cuidado con las tarifas de datos que se anuncian como "ilimitadas". En España, al menos a día de hoy, no existen tarifas de datos ilimitadas como tal, y lo que anuncian las compañías son, en realidad, tarifas que tienen un límite que normalmente ronda los 20 GB. Dícese que son ilimitadas porque es difícil que un usuario medio llegue a consumir todo el bono, pero la realidad, tal y como podemos comprobar echando un vistazo a la letra pequeña, es otra.

Trucos para encontrar mejores ofertas de tarifas para el móvil

¡Ojo con la permanencia!

Por muy atractiva que pueda resultar una tarifa, una permanencia es un factor que debería hacernos replantear la portabilidad. Puede que en ese momento la tarifa parezca tentadora, pero... ¿lo seguirá siendo dentro de un año? ¿Qué haremos cuando, pasado un tiempo, las compañías de la competencia actualicen sus ofertas con precios todavía más atractivos? De aceptar la permanencia al hacer una portabilidad, estaremos atados de pies y manos.

Por lo general, hoy en día quedan pocas compañías que obliguen al usuario a aceptar una permanencia a la hora de contratar una tarifa (ni en la modalidad de contrato ni, mucho menos, en la modalidad de tarjeta). Aún así, es en las tarifas más llamativas (especialmente las que correspondan a promociones eventuales) donde más cuidado se ha de tener a la hora de hacer una portabilidad, ya que puede darse el caso de que una operadora anuncie una tarifa especialmente económica que, a cambio de su atractivo precio, conlleva una permanencia de 16, 18 o 24 meses.

La permanencia a la hora de hacer una portabilidad

8 consejos para no caer en la trampa de la permanencia

Bien diferente es el asunto de las tarifas asociadas a un móvil adquirido a plazos. En ese caso, no nos queda más remedio que aceptar la permanencia que nos ofrece la compañía. La única precaución que hay que tener pasa por diferenciar claramente los diferentes plazos de permanencia, ya que lo más habitual es que las compañías requieran un tiempo de permanencia inferior en la tarifa que en la operadora en sí.

Es decir, mientras que la permanencia con la operadora al comprar un móvil a plazos suele ser de 24 meses, la permanencia en la tarifa normalmente ronda los 16 o 18 meses. Esto quiere decir que, aunque tendremos que quedarnos en la compañía durante dos años, a partir de los 16/18 meses de permanencia tendremos también la posibilidad de cambiar de tarifa (siempre y cuando sea dentro de la propia operadora).

Revisa las ofertas de tu propia compañía

En la encarnizada lucha que están manteniendo hoy en día las operadoras telefónicas, lo más habitual es que cada pocos meses haya movimiento en las tarifas de cada compañía (normalmente, un movimiento para bien). Por ello, antes de lanzarnos a por una portabilidad, no está de más que revisemos las últimas ofertas de nuestra propia compañía.

Además, cambiar de tarifa dentro de una misma operadora es mucho más sencillo que hacerlo iniciando una portabilidad a otra compañía diferente. Una llamada al servicio de atención de la compañía es suficiente para cambiar de tarifa y, además, los cambios en la tarifa se aplican sin conllevar ninguna interrupción en el servicio. De hecho, un cambio realizado en una tarifa dentro de una misma operadora entra en vigor a partir de las 00:00 horas de ese mismo día.

Lo único a lo que hay que prestar especial atención es que, a final de mes, la operadora nos haga llegar dos facturas independientes (o una única factura claramente diferenciada) en las que se indique en detalle los días que debemos pagar por el uso de la antigua tarifa y los días que debemos abonar por la tarifa nueva.

Las ofertas de las operadoras

Atento al precio de las llamadas

En la gran mayoría de las operadoras móviles virtuales (OMVs), las tarifas más económicas no incluyen ningún bono de llamadas. En otras palabras, las tarifas de datos más baratas no contemplan las llamadas prolongadas, lo que quiere decir que pueden acabar suponiendo un importante gasto adicional a final de mes para los usuarios que acostumbren a realizar muchas llamadas.

Y es que, por norma general, las tarifas más económicas tan solamente incluyen llamadas a cero céntimos. La letra pequeña de esta condición reside en que las llamadas a cero céntimos solamente se aplican en los diez primeros minutos de conversación; después, cada minuto de conversación se factura de forma independiente a un precio que suele estar por encima de los cinco céntimos el minuto. Por no hablar de que, en casi todos los casos, las llamadas (independientemente de si son o no inferiores a los diez minutos) conllevan un coste de establecimiento de 18,15 céntimos.

Por lo tanto, los usuarios que acostumbren a recurrir con frecuencia a las llamadas telefónicas deben revisar con detalle las condiciones de las llamadas en la tarifa que tienen pensado contratar. En muchos casos, un bono de datos combinado con un bono de minutos de llamadas es la solución más inteligente para garantizar un consumo contenido a final de mes.

El precio de las llamadas, la letra pequeña de las tarifas baratas

Y vigila el consumo excesivo de datos

Pero, además de las llamadas, los bonos de datos de las OMVs también esconden letra pequeña. En la gran mayoría de las operadoras más baratas del mercado, las tarifas de datos no tienen un límite automático en el consumo (y de tenerlo, se ha de contratar por separado). Y esto quiere decir que, una vez superado nuestro bono de datos, deberemos abonar por separado cada mega consumido en exceso -a no ser que contratemos, previo pago también, un bono adicional de datos-.

Aunque el precio de los datos consumidos en exceso varía en cada compañía, lo habitual es que ronde los 3,5 céntimos por cada mega utilizado. Eso quiere decir que, si gastáramos 100 megas fuera de nuestro bono de datos, deberíamos abonar adicionalmente a final de mes 3,50 euros; si por algún motivo consumiéramos 1 GB (porque, por ejemplo, no nos hemos dado cuenta de que hemos superado el bono), el coste adicional en la factura se dispararía hasta los 35 euros.

El límite en el consumo de datos

Trucos para ahorrar datos en el móvil

Antes de contratar una tarifa, lo que hay que consultar es si la compañía nos ofrece un servicio de reducción automática de la velocidad de navegación una vez superado el bono de datos. Y, de ofrecerlo, tampoco está de más que consultemos los precios de los bonos de datos adicionales, para compararlos con el precio de los bonos de otras compañías que quizás habíamos descartado de antemano.

En resumen, el precio de las llamadas y el límite en el consumo de datos son dos de los factores más importantes a tener en cuenta para los usuarios que decidan cambiarse de una operadora convencional a una compañía especialmente económica. Lo barato, no lo olvidemos, puede acabar saliendo muy caro.