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De cómo la inteligencia artificial podría acabar decidiendo qué películas llegan a las salas de cine

Warner Bros Pictures logo en un depósito de agua

11/01/2020 - 07:00

La inteligencia artificial cada vez tiene mayor relevancia en nuestras vidas, y diferentes industrias están invirtiendo en esta tecnología para predecir cuáles de sus productos tendrán obtendrán mayores beneficios. 

Quizá cabría esperar que estas prácticas no tuvieran tanto peso en industrias cuyo éxito depende de factores más abstractos, como la creatividad y la imaginación, pero ni siquiera la creación de arte se libra de la influencia de los algoritmos

En una exclusiva, el medio The Hollywood Reporter ha revelado que Warner Bros ha firmado un contrato con Cinelytic, la empresa creadora de una IA especializada en la gestión de proyectos cinematográficos, y cuya principal labor es calcular qué películas tendrán éxito en taquilla. 

Quizá algunos piensen, de manera un tanto inocente, que los únicos elementos que se tienen en cuenta a la hora de decidir qué películas se producen son el disfrute de la audiencia, el valor cultural, y otros aspectos poco materiales.

Pero a la hora de la verdad, para las empresas el beneficio económico es uno de los factores más relevantes, y la industria del cine no es una excepción. Cada vez que un estudio se plantea si la película que les han propuesto es viable, consideran cuánto dinero puede recaudar en taquilla, y algunos proyectos no salen adelante porque no se prevén ganancias suficientes

Para ello, las personas a cargo de decidir a qué películas se da luz verde deben tener en cuenta factores muy diversos, como la fama del director y los actores protagonistas, el interés de la audiencia por tramas de ese tipo, o la popularidad del contenido existente relacionado con esa película (algo muy relevante en adaptaciones de libros y en las sagas cinematográficas).  

La cantidad de variables a tener en cuenta para decisiones de este tipo es cuantiosa, e implica horas de trabajo cribando cifras y estadísticas. Lo que propone Cinelytic con su IA es realizar esta tediosa tarea de modo automatizado, haciendo que sea un algoritmo el que recopile y valore todos esos factores, acelerando el proceso. 

Esto implica que, en la práctica, una IA formaría parte de la toma de decisiones respecto a las películas que Warner Bros hace llegar a las salas de cine. Y como era de esperar, ha despertado controversia. 

Cuando medios como Discussing Film compartieron la noticia, entre los usuarios de internet cundió el pánico. En respuesta al tweet de ese medio, algunos usuarios declaraban que esa decisión marca la muerte de la creatividad en el cine, y otros aseguraban que con esto se confirma que el único arte cuya existencia se permite es el arte que genera beneficios.

Pero, ¿es realmente una decisión tan terrible? De nuevo, quizá es un tanto inocente asumir que el beneficio económico no es una de las principales razones por las que se aceptan o se rechazan películas en la actualidad (ergo una IA no va a cambiar nada en este aspecto). 

Y algo que probablemente no se está teniendo en cuenta es que la tarea que realizaría esta IA es una tarea que ya se lleva a cabo actualmente, aunque sea realizada por personas en vez de algoritmos

La IA de Cinelytic, es primero y ante todo, una herramienta de procesamiento de datos. Permite simular diferentes escenarios y valorar cuáles garantizan mejores resultados: ¿prefiere la audiencia a Anne Hathaway como protagonista, o tendría Natalie Portman más éxito en esta película? ¿Cómo de popular es el material en el que se basaría la película? ¿Habrá más interés si la dirige Taika Waititi? ¿En qué época del año hay más posibilidades de que la gente vaya a verla al cine?

Cinelytic Warner Bros usa inteligencia artificial IA

Teniendo en cuenta factores como esos, un estudio puede valorar qué proyectos van a funcionar mejor y qué alteraciones pueden hacer para que el éxito de una película que quieren desarrollar sea mayor. Y esto no implica que la IA tome decisión alguna. Simplemente, el algoritmo facilitaría los datos que hasta ahora el estudio tiene que compilar y estudiar manualmente.

Ya se han obtenido datos positivos en el uso de algoritmos de este tipo. Otras IAs similares como ScriptBook predijeron qué películas obtendrían beneficios con un acierto del 86%, en comparación con el 44% de acierto de la industria. 

Tobias Queisser, el fundador de Cinelytic, ha señalado en sus declaraciones a The Hollywood Reporter que la IA está diseñada para ayudar en el proceso, no para tomar decisiones creativas de ningún tipo, algo que también ha confirmado Candice McDonough, responsable de comunicaciones de Warner Bros.

Y algunos profesionales del sector cinematográfico como Zack Stentz, co-guionista de Thor y X-Men: Primera Generación, también han apuntado que el pánico que ha surgido a raíz de la noticia no tiene sentido. Como Stentz apunta, el uso de datos estadísticos en la toma de decisiones no es nada nuevo en Hollywood, y pese a ello se llevan adelante proyectos que las analíticas no valoran de forma positiva en base a la intuición y opinión personal de la gente a cargo de decidir.

Dejando el pánico de internet de lado, sí que es cierto que el uso de IA presenta ciertas cuestiones que los estudios cinematográficos tendrán que afrontar. La inteligencia artificial hace valoraciones en base a la información ya existente, y tiende a tomar decisiones bastante conservadoras en base a ello. En el cine esto se traduce en considerar qué actores, directores y películas han tenido éxito en el pasado, lo cual no tiene por qué reflejar las preferencias actuales de la audiencia. 

Además puede llevar a problemas mayores. Debido a que la IA valora los nuevos datos en base a aquello que ha aprendido a considerar positivo, los datos y propuestas de los algoritmos pueden ser discriminatorios. De hecho, es algo que ya ha ocurrido en diversos ámbitos: en 2015 Amazon tuvo que cancelar un proyecto en el cual se utilizaba una IA para cribar currículums porque discriminaba continuamente a mujeres, y hace unas semanas informamos de que un estudio realizado por el Gobierno de EEUU había detectado tendencias racistas en numerosos algoritmos de reconocimiento facial que utilizan inteligencia artificial. 

En el cine esto podría tener efectos muy variados. Por ejemplo, si una IA ha aprendido que la mayoría de películas exitosas de una década han sido dirigidas por hombres blancos, es posible que valore mejor a directores con estas características que a personas pertenecientes a diversas minorías, sin tener en cuenta que la predominancia de directores del primer tipo puede deberse a razones discriminatorias. 

No obstante, como ya hemos dicho, la decisión final no dependerá de la IA sino de personas que harán valoraciones más allá de los datos estadísticos ofrecidos por especialistas o algoritmos, por lo que si actúan con cabeza el algoritmo será simplemente una herramienta más para acelerar el trabajo.

De hecho Warner no es la primera compañía en usar la inteligencia artificial para realizar tareas de este tipo: Sony Pictures y otras empresas ya llevaban un tiempo colaborando con Cinelytic, y 20th Century Fox tiene una IA propia centrada en el estudio de trailers y la recepción de los mismos por parte de la audiencia.  

En resumen, conviene tener claro que Cinelytic ha diseñado su IA para ayudar, no para decidir, y que la valoración principal y decisión final en cada proyecto seguirá dependiendo de personas
La industria del cine debe hacer un uso sensato de estos algoritmos, y tener en cuenta sus limitaciones, pero si otros estudios los han estado utilizando hasta ahora y no ha habido ningún problema, no hay razón para pensar que va a haber un resultado distinto en el caso de Warner.