La NASA inventa un chip WiFi que consume cien veces menos batería

La NASA inventa un chip WiFi que consume cien veces menos batería.

Cuando diseñas un nuevo chip, tienes que establecer tus prioridades. Para la NASA, la prioridad no es la potencia de proceso o el rendimiento. La NASA envía hombres y naves al espacio, aislados del resto del universo, así que sus prioridades son otras: la fiabilidad y la autonomía. En mitad de la nada y a cientos de miles de kilómetros de la Tierra no puedes ponerte a cambiar un chip estropeado o a cargar una batería, por eso la NASA busca chips fiables, que gasten lo mínimo posible. Por ejemplo, un chip Wi-Fi que consume 100 veces menos batería que otros chips similares.

El chip que proporciona conexión Wi-Fi en un smartphone es, junto con la pantalla, el hardware que más batería consume. Si consigues rebajar su consumo, se reduce de forma importante el consumo del smartphone.

Adrian Tang, un investigador de la NASA, junto con el profesor M.C. Frank Chang de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), han desarrollado un chip Wi-Fi capaz de reflejar la señal que proviene del router, en vez de generar su propia señal, lo que reduce el consumo.

Aquí puedes ver un esquema de dicho chip. Observa cómo contiene dos nuevos circuitos: uno que detecta señales reflejadas, y otro que las filtra:

Chip WiFi de la NASA que consume 100 veces menos

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Para transmitir información a través de Internet es necesario que tanto el router Wi-Fi como el chip Wi-Fi receptor instalado en un smartphone o cualquier wearable, emitan una señal que transporta los datos.

El chip Wi-Fi de la NASA trabaja en equipo con un router que emite una señal Wi-Fi reflectora, que rebota en el chip Wi-Fi y vuelve al router. Cuando recibe esta señal, el chip WiFi aprovecha para grabar datos en ella. Así al retornar al router "rebotada", recibe los datos y los envía a Internet.

Con este sistema el chip Wi-Fi no tiene que generar la señal, sólo grabar información en una ya existente, y eso consume cien veces menos.

El único hándicap es que esta señal que rebota no lo hace sólo en el chip, sino en cualquier objeto que encuentre. Por eso tanto el chip Wi-Fi como el router deben disponer de circuitería especial que distinga qué señal rebotada contiene datos de Internet, y cual no.

El nuevo sistema ya ha sido probado y los investigadores se han sorprendido por su velocidad. Han conseguido transmitir ficheros a través de WiFi a una velocidad de 300 Mbps, es decir, unos 40 MB/sg, lo cual es una velocidad mayor que la mayoría de las conexiones WiFi actuales.

Ahora la NASA y UCLA están buscando un socio comercial para fabricar estos chips y usarlos en wearables. También se emplearán en el espacio.

[Fuente: Popular Science]

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