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Los empleados de Microsoft se suman a los de Google y rechazan trabajar con el Pentágono

Microsoft
Coolcaesar -

Wikimedia Commons

15/10/2018 - 09:37

Los gobiernos de cada país siempre han sido un buen cliente para las empresas tecnológicas, cuentan con grandes cantidades de dinero que las compañías aprovechan para vender sus innovaciones aunque estas se acaben destinando para uso militar. Sin embargo, últimamente algo se interpone entre el sector público y el privado; los empleados de los gigantes de Silicon Valey no quieren que su trabajo acabe en malas manos. Los últimos en rebelarse han sido los de Microsoft en una carta pidiendo que la compañía se retire de la puja por el proyecto JEDI del Pentágono de los Estados Unidos. 

La semana pasada era Google la que retiraba su oferta inicial y dejaba de competir por conseguir el contrato de 10 mil millones de dólares que el Departamento de Defensa de los Estados Unidos está ofertando. La empresa ganadora de este concurso público se encargará de gestionar la computación en la nube de esta institución durante los próximos 10 años. Después de la salida de Google, en la carrera seguían Amazon, IBM, Oracle y Microsoft si no hace caso de la petición de sus empleados y termina retirándose también. 

En la carta, publicada en este blog, los empleados de Microsoft muestran su preocupación por que el proyecto JEDI viole sus principios éticos de inteligencia artificial, exactamente el mismo argumento que usó Google para retirarse del proyecto. Los empleados de Microsoft defienden que esta tecnología debe ser "justa, confiable y segura, privada, inclusiva, transparente y responsable"

Bruselas desarrollará una serie de normas éticas para la inteligencia artificial

Esta carta no es un caso aislado, ni siquiera novedoso, sino un ejemplo más de la oleada de protestas por parte de los empleados de las compañías tecnológicas que se están hartando del secretismo con que las compañías ocultan el verdadero destino de esos proyectos. Google canceló hace cuatro meses el Proyecto Maven por la presión de sus empleados; 300 empleados de Microsoft enviaron hace cuatro meses una carta a los directivos de la compañía exigiendo que se dejara de colaborar con el Departamento de Inmigración estadounidense, y lo mismo hizo la plantilla de Saleforce. 

"Necesitamos poner a JEDI en perspectiva. Este es un proyecto secreto de $ 10 mil millones que ambiciona construir una fuerza militar "más letal" supervisada por la Administración Trump. Los trabajadores de Google, que protestaron por esta colaboración y forzaron a la compañía a tomar una acción, lo vieron, y nosotros también" describen los empleados de Microsoft que recuerdan que entraron en la compañía con la expectativa de que las tecnologías que construyen no causen daño ni sufrimiento humano.

Todas estas acusaciones hacía el Pentágono no parecen ser meras suposiciones ya que el propio director de administración, John H. Gibson ha asegurado que el programa Joint Enterprise Defense Infraestructure o JEDI "trata de aumentar la letalidad de nuestro departamento".

Los directivos de la empresa aún no se han manifestado sobre si escucharán a sus trabajadores o seguirán adelante con el proyecto, únicamente The Daily Telegraph recoge unas declaraciones de un portavoz asegurando que aunque no tienen manera de verificar la autenticidad de esta carta, " siempre alentamos a los empleados a compartir sus opiniones con nosotros". La fecha límite para presentar cada propuesta fue el pasado 12 de octubre y no se espera conocer el ganador hasta finales de año, aunque todo el mundo apunta a que Amazon es la empresa con más posibilidades.