La NSA espía tus transacciones con tarjetas de crédito

La NSA supuestamente espía las transacciones de tarjetas de crédito

The Big Brother nos observa. Otra vez. No, no hablamos de Mercedes Milá cotilleando tras el visillo de la cocina, que por otro lado podría ser tanto o más inquietante que esta noticia.

Hablamos del Hermano Mayor de la novela 1984 de George Orwell, que es quien acuñó el pésimamente traducido término Gran Hermano. Un ente gubernamental invisible, omnipresente, que vigila todos nuestros movimientos y controla todo lo que hacemos.

Esto ya se está volviendo demasiado aburrido, porque hoy en día hablar de la destrucción de las libertades personales es como quien oye que va a llover. Nadie se inmuta.

Pero tenemos que volver a hablar de Edward Snowden. Un traidor para los gobiernos y los políticos, y un héroe para los ciudadanos de a pie que aún creemos que la soberanía reside en los individuos, y no en los gobiernos elegidos por nosotros. Algo que se les olvida cuando llegan al poder.

El periódico alemán Der Spiegel publica hoy nuevos documentos del ex-espía americano, en donde se revela que, supuestamente, la NSA, la Agencia de Seguridad Americana (los espías americanos, vaya), también registran las transacciones internacionales que se llevan a cabo con tarjetas de crédito.

Según dichos papeles, la NSA tiene una rama llamada FTM (Sigue el Dinero) que recoge esta información y la almacena en una base de datos secreta llamada Tracfin. En 2011 contenía más de 180 millones de entradas, el 84% de las cuales correspondían a transacciones con tarjeta de crédito.

Documentos adicionales fechados en 2010 muestran cómo analistas de la NSA rastrearon las transacciones de las tarjetas VISA, superando las fuertes medidas de seguridad de la compañía. La prioridad eran los clientes de Europa, África y Oriente Medio. VISA ha negado que esto sea posible.

Tracfin también contenía datos de la red europea SWIFT, una red bancaria interna con sede en Bruselas que utilizan miles de bancos para enviarse entre ellos información sobre transacciones. Además, la NSA supuestamente espiaba a la red SWIFT a varios niveles, no sólo sus datos.

En uno de los documentos filtrados, la agencia de espionaje británica GCHQ, que supuestamente cooperaba con la NSA en algunos aspectos, muestra su preocupación por la gran cantidad de "rica información personal" recopilada, "buena parte de ella ajena a los objetivos de espionaje".

El espionaje económico es especialmente grave porque pone en peligro acuerdos comerciales, negocios, fusiones, y pactos de los propios gobiernos o importantes empresas, consiguiendo que los gobiernos y las empresas americanas supuestamente obtengan una ventaja competitiva conseguida mediante el espionaje puro y duro.

En las últimas semanas, hemos sabido que la NSA supuestamente también ha espiado nuestros emails, las Naciones Unidas, y prácticamente el 75% de todo el tráfico de Internet.