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Tenemos asumido que las bolsas de patatas fritas vienen medio vacías, pero... ¿por qué?

Bolsas de patatas fritas en un supermercado

Depositphotos

02/05/2020 - 06:30

Lo sabemos, es normal sentirse un poco engañado al abrir un envase y comprobar que está medio vacío. Utilizar envases de gran tamaño para hacernos pensar que estamos comprado una mayor cantidad de producto mucho mayor, es una táctica comercial bastante extendida, aunque es en las bolsas de patatas fritas o snacks donde esta práctica se lleva al extremo.

Lo primero que tenemos que decir antes de contaros por qué las bolsas de patatas fritas siempre están casi vacías, es que no se trata de ninguna estafa o engaño, ya que el peso neto de producto se corresponde siempre con gran exactitud con el que viene indicado en el envase.

Cuando abrimos una bola de patatas fritas industriales siempre desearíamos que estuviera llena hasta el borde, y no a menos de la mitad como ocurre en la mayoría de los casos, pero existe una buena razón para que los fabricantes lleven a cabo esta práctica.

Ese espacio vacío que nosotros vemos como espacio desaprovechado, en realidad tiene su propio nombre dentro de la industria alimentaria. Se conoce como "relleno flojo", y hace referencia al vacío que se coloca de forma intencionada (esto es importante) alrededor de un producto.

¿Por qué? La función de este espacio es proteger al producto en su viaje desde las fábricas y almacenes hasta los puntos de venta. Y es que si no fuera por el "relleno flojo" las patatas fritas llegarían desintegradas a nuestros hogares.

Pero está no es su única función, si te fijas este amplio espacio vacío está lleno de aire, la mayoría de bolsas de patatas fritas están hinchadas como un globo. En realidad no se trata de aire, es gas nitrógeno, un conservante que ayuda a que las patatas fritas se mantengan en perfectas condiciones más tiempo.

Esta técnica data de principio de los años 90, cuando los investigadores descubrieron que exponer las patatas fritas al nitrógeno no solo ayudaba a extender su vida útil, también que tuvieran una textura más crujiente. Y es que si se llenase de aire, el producto se humedecería y se echaría a perder mucho más rápido.

Si esto del nitrógeno te suena raro o peligroso, no te preocupes. El nitrógeno es un gas natural, que no altera el sabor ni las propiedades de los alimentos, y que además es completamente inofensivo.