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Qué hacer con el resto de fresas cuando encuentras una mohosa

Cristina Fernández Esteban

Fresa moho

Pasa siempre, compras una caja de fresas y a los pocos días alguna de ella tiene una desagradable pelusa blanca. Varios expertos han aconsejado en The New York Times qué hacer al respecto para evitar los riesgos del moho para la salud.

Abres una caja de fresas y una de ellas tiene moho, ¿tiene que tirar todas las piezas? Es algo que más de una vez seguro que te has preguntado. Las fresas y otros frutos del bosque no solo encantan  debido a su delicioso sabor, además está cargadas de nutrientes destacados como los antioxidantes. Pero tienen como inconveniente una vida relativamente corta.

Así que no es raro que al poco tiempo de haber llevado tu cajita de fresas o moras a casa descubra que una desagradable pelusa blanca ha crecido en alguna pieza. ¿Es seguro comerse el resto? A esa pregunta ha respondido recientemente el consultorio de The New York Times.

De acuerdo a los expertos consultados por el medio, si bien obviamente no es aconsejable comerse la fruta con moho, aquellas sin signos visibles de contaminación pueden ser ingeridas.

"Si tu cesta está contaminada con una o dos fresas mohosas, 'no lo tiro todo''", afirma Benjamin Chapman, profesor y especialista en seguridad alimentaria de la Universidad Estatal de Carolina del Norte (EEUU).

En cambio, tira las que sí tengan moho e inspecciona cuidadosamente las que estén cerca en busca de pelusa, recomienda. "A menudo aparece alrededor de un hematoma o en el lugar donde se adhiere el tallo", indica. 

Y las que quedan trata de comértelas pronto, "porque las esporas de moho pueden extenderse y desarrollar más pelusa en uno o 2 días".

No obstante ten en cuenta que algunos tipos de moho producen toxinas que pueden ser dañinas si se comen. En algunas personas, los mohos pueden desencadenar reacciones alérgicas.

Las esporas de moho abundan en el medio ambiente; pueden ser transportados por aire o agua y vivir en el suelo de los campos de cultivo, explica Elizabeth Mitcham, profesora y directora del Centro de Tecnología Poscosecha de la Universidad de California (EEUU).

Si se les da el tiempo necesarios, esas esporas en plantas y frutas germinarán y pueden propagarse a las frutas adyacentes, especialmente en temperaturas más cálidas, añade.

Aunque esto no suele ser un problema con las bayas por su pequeño tamaño y los tipos de moho que crecen en ellas, es más preocupante en otro tipo de alimentos, sobre todo aquellos "húmedos o con una textura suave o porosa" como las sobras de carne, quesos blandos y panes, advierte Mitchigan.

Si hay moho en la superficie de estos alimentos, asume que están contaminados por dentro y deséchalos. Nunca los consumas porque podrían conllevar riesgo para tu salud.

Este artículo fue publicado en Business Insider España por Cristina Fernández Esteban.

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