Abrimos el Moto X: unboxing del nuevo Motorola de gama alta

Si el Moto G era la apuesta de Motorola por la gama media, el Moto X es su buque insignia, la representación de la marca en las cotas más altas del mercado. El teléfono, que lleva en el mercado desde el día 1 de octubre, monta un procesador Qualcomm Snapdragon 801, a una frecuencia de 2,5 GHz. La pantalla, de 5,2 pulgadas, tiene una reslocuón de 1920x1080 píxeles. 

Uno de los puntos más criticados del Moto X es la limitación de la memoria, y es que además de los 16 o 32 GB que incorpora, no es posible aumentar el almacenamiento mediante una tarjeta externa. También se ha hablado de que la batería, de 2300 miliamperios, resulta insuficiente para aguantar un día completo de uso continuo.

Si queréis conocer más detalles, atención al análisis del Moto X

Este smartphone monta una cámara de 13 megapíxeles, con un flash LED dual que incorpora dentro del objetivo. La frontal, por su parte, tiene la misma calidad que la de su gama media: sólo 2 megapíxeles de resolución.

El teléfono resulta bastante grande, a pesar de sus bordes delgados, y se adapta muy bien a la mano gracias al texturizado en goma con el que Motorola ha recubierto la carcasa. Es importante no confundirlo con su antecesor, también llamado Moto X

Lo que sí está siendo muy valorado es su diseño. Como se puede ver, es un teléfono muy bien formado, de líneas elegantes y sin detalles absurdos: bonito y práctico.