Todo lo que necesitas saber para elegir una placa base

Todo lo que necesitas saber para elegir una placa base

Antes de decidirte por un modelo de placa base en concreto, será necesario determinar qué tipo de ordenador necesitas, y elegir el tipo de procesador que vas a necesitar.

Tras elegir la plataforma de procesador que se va a usar, es el momento de sentar los cimientos que sustentarán al resto de componentes: La placa base.

Desde estas líneas te mostraremos todo lo que necesitas saber para elegir la placa base adecuada para tu PC.

El tamaño importa

En una de las primeras cosas en las que debes fijarte es que existen diferentes tamaños de placas base o Motherboard.

Dependiendo del tipo de ordenador que necesites, será más adecuado un factor de forma de tamaño completo (ATX), de tamaño medio (micro ATX) o un tamaño reducido (mini ITX).

Esta decisión deberá tomarse en cuenta también a la hora de elegir otros componentes como la caja para tu PC o la memoria RAM.

Las placas base de formato ATX, al disponer de más superficie para la circuitería integrada, cuentan con un mayor número de ranuras y conectores de expansión para los componentes. Por pura disponibilidad física de espacio, cuanto menor sea el tamaño de la placa base, menos conectores y posibilidades de expansión tendrá.

El tamaño de la placa base es uno de los aspectos a tener en cuenta al elegir una placa base para tu PCEl tamaño de la placa base afecta al número de conexiones disponibles y al tamaño final de la caja.

Además, el formato de la placa base determinará el tamaño de la caja para tu PC y, por tanto, también podrá afectar a la elección de sus sistemas de refrigeración.

Por ejemplo, en el caso de las placas base de tamaño mini ITX, el reducido espacio disponible en las cajas adecuadas para su tamaño, obliga al uso de soluciones de refrigeración de perfiles bajos, disipación pasiva e incluso a sistemas híbridos.

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Elige el zócalo adecuado

El zócalo de la placa base (o socket) es el lugar que ocupa el procesador en la placa base.

En el momento de elegir la placa base, debes asegurarte de que el zócalo de la placa base es el adecuado para el procesador que has elegido.

El zócalo de la plataforma deber ser tenido muy en cuenta también a la hora de elegir procesador ya que también afecta a la compatibilidad de todo el conjunto de componentes.

Los fabricantes utilizan el tipo de zócalo para clasificar sus productos, de forma que distintas series de procesadores del mismo fabricante pueden compartir el mismo zócalo, aunque sus rendimientos sean muy diferentes.

El zócalo es el lugar donde va instalado el procesador y se diferencia por sus conectores. Debes asegurarte que procesador y placa base son compatibles.

Actualmente, Intel utiliza el tipo de zócalo LGA 1151 para su gama de procesadores domésticos y el zócalo LGA 2011 (o su variante LGA 2011-3) para sus gamas de muy alto rendimiento y procesadores para servidores.

Por su parte, AMD utiliza zócalos FM2 y FM2+ para sus procesadores con chip gráfico integrado y el zócalo AM3 y AM3+ para el resto de procesadores domésticos.

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Calidad en los circuitos

Como en todo producto comercial, hay diferentes calidades de fabricación en función del uso que se le vaya a dar a la placa base, y el uso de esa mayor calidad normalmente también se traslada a su precio.

Si la placa base se va a instalar en un equipo para ofimática con un bajo nivel de exigencia, no necesitas invertir en placas que contengan condensadores y circuitos de alto rendimiento.

En cambio, si tu equipo va a sufrir grandes cargas de trabajo, o vas a practicarle Overclock a tu ordenador (subir la frecuencia de trabajo del procesador para obtener más rendimiento), la placa base tendrá que soportar un elevado nivel de exigencia eléctrica, por lo que deberá contar con unos circuitos y fases de alimentación de la máxima calidad para asegurar la estabilidad eléctrica de todo el conjunto.

El zócalo de la placa base es otro de los factores básicos para elegir una placa base para tu ordenadorEl zócalo es el lugar donde va instalado el procesador y se diferencia por sus conectores. Debes asegurarte que procesador y placa base son compatibles.

De lo contrario, esta sobrecarga podría dañar la propia placa base o cualquiera de los componentes conectados a ella.

La utilización de más cantidad de metales conductores como el cobre o el oro en la fabricación de la placa base, contar con condensadores sólidos (mal llamados capacitores) y con disipadores de aluminio que permitan la refrigeración pasiva de los chips integrados en la placa son algunos factores que debes tener al elegir tu placa base.

El chipset de la placa base

Dentro de la catalogación del mismo zócalo, encontrarás placas base que utilizan diferentes tipos de chipsets.

El tipo de chipset determina el número de conexiones disponibles en la placa base (conectores SATA, PCI-E, USB, etc.), cantidad y frecuencia de la memoria RAM que podrás instalar o la posibilidad de bloquear o desbloquear algunas funciones del procesador como los sistemas de virtualización, el overclocking o las opciones de eficiencia energética.

Para elegir el chipset adecuado, vuelve a ser básico tener muy claro el uso que se le va a dar al ordenador ya que un ordenador que estará destinado a ejecutar los últimos videojuegos necesitará contar con un chipset que le permita, por ejemplo, instalar unas memorias RAM más rápidas.

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¿Tienes pensado añadir una tarjeta gráfica o dos?

Si el ordenador que estás configurando se va a dedicar a ejecutar los últimos videojuegos con la máxima calidad, tal vez hayas pensado en la posibilidad de instalar dos (o más) tarjetas gráficas para aumentar el rendimiento gráfico de tu ordenador.

A la hora de elegir la placa base deberás tener en cuenta esta decisión ya que no todas las placas bases soportan la instalación simultánea de dos tarjetas gráficas o más.

Para ello, el fabricante debe indicar expresamente que la placa base es compatible con SLI (para tarjetas Nvidia) o con Crossfire (para tarjetas gráficas de ATI).

Asegúrate de que tu placa base tiene compatibilidad con diferentes configuraciones de tu PCSi quieres instalar varias tarjetas gráfica en tu Pc, asegúrate de que la placa base soporta Crossfire y SLI.

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Conexiones en la placa base

En esencia, las placas base son el centro de conexiones de tu ordenador, por lo que debes asegurarte de que la placa base elegida cuenta con el número y tipo de conexiones que necesitas.

Como ya te hemos indicado, el número de conexiones está íntimamente relacionado con el tipo de chipset que hayas elegido.

No obstante, aunque dos placas base utilicen el mismo chipset, las conexiones que ofrecen pueden ser diferentes.

En ese sentido, no sólo debes fijarte si la placa cuenta con más o menos conectores SATA para los discos duros o con un determinado número de USB, también debes fijarte si ofrece el tipo de conectores de audio y vídeo que necesitas, si dispone de conectividad Wi-Fi integrada, Bluetooth, etc.

El número de conexiones es importante al elegir una placa base para tu PC

Otras características interesantes en una placa base

Además de las características básicas necesarias, los fabricantes añaden a sus modelos de placas base funciones únicas y mejoras que las diferencian del resto.

Entre estas mejoras, por ejemplo, encontrarás la integración de los nuevos conectores M.2 que te permitirán instalar discos de estado sólido (SSD) de última generación, tarjetas de sonido de gran calidad integradas en la placa base, sistemas de Overclock que permiten aumentar el rendimiento de tu ordenador con un solo clic, recuperación de ajustes automáticos o sistemas de protección frente a sobrecargas eléctricas para tu ordenador.

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