Amazon prueba su propia red de distribución en EE.UU.

Red de distribución de Amazón

Amazon está llevando a cabo una prueba de la que podría ser su propia red de distribución, completando así la última fase de la entrega en el viaje de un paquete desde la fábrica al comprador, ha publicado el Wall Street Journal.

El gigante del comercio electrónico está utilizando el Candlestick Park de San Francisco, y sus instalaciones en Los Angeles y Nueva York, como bases de operaciones para los camiones.

Conseguir la auto-entrega sería un paso enorme para Amazon hacia un control total sobre su imperio de ventas. Las ganancias en los gastos de envío de Amazon están creciendo de forma rápida, a la vez que la empresa se hace más grande y sirve a más clientes. Sólo el año pasado creció un 29 por ciento, en relación a sus cifras de ventas totales, que continuan creciendo cada año desde 2009, apunta el WSJ

Amazon también puede utilizar su red de distribución para entregar más fácilmente en el mismo día, o poder trabajar en días festivos y fines de semana, cuando el servicio de operadores asociados, incluyendo UPS, FedEx y el Servicio Postal de EE.UU. podría no estar disponible, o podría estarlo a un coste excesivo.

Era un paso esperado para todo, Amazon tenía que crear su propio servicio de entrega, de hecho, competidores como Wal-Mart y Google también están explorando sus propias redes de distribución. En el Reino Unido, Amazon tiene su propio servicio de entrega de "última milla", para lo que, en el resto de países, por lo general, utiliza los servicios de correos locales y de paquetería. 

En la implementación de este sistema en EE.UU., no está claro exactamente cómo Amazon organizará las entregas del recorrido de "última milla" desde los centros de distribución regionales. Amazon ha intensificado sus esfuerzos en este programa después de que los paquetes enviados a través de las compañías de paquetería, incluidas UPS y FedEx, no cumpliesen sus plazos de entrega antes de Navidad el año pasado, cuando volvió a batir récord de ventas, y que le llevó a indemnizar con 20 dólares de crédito a cualquier cliente afectado.

Está claro que, de una manera u otra, la red de distribución de Amazon va a cambiar en el futuro, aunque de momento no parezca que estén preparados para asumir esa responsabilidad en el corto plazo, lo harán en el largo, seguro, en la lucha con la competencia por la rentabilidad.