Estados Unidos, en ciberguerra contra el Estado Islámico

Estados Unidos, en ciberguerra contra el Estado Islámico

Cinco años después del inicio de la Guerra Civil Siria entre las fuerzas del Presidente Bashar Al-Asad y los rebeldes, el conflicto parece relativamente cerca de decidirse. Estados Unidos quiere dar un último empujón a la confrontación abriendo un nuevo frente contra el Estado Islámico: la ciberguerra.

Desde hace casi dos años, una coalición liderada por el país norteamericano bombardea posiciones de ISIS -siglas del grupo en inglés- en Siria e Irak. Sin embargo, el presidente Obama se muestra reticente a poner soldados sobre el terreno. Tras la Guerra de Irak y la progresiva retirada de Afganistán, los EEUU no están dispuestos a arriesgar vidas.

Por ello, la única vía que resta a la administración Obama es la de la guerra virtual contra el Estado Islámico. Una vez que se ha comprobado que nadie salvo las fuerzas gubernamentales de Al-Asad están dispuestas a arriesgar el pellejo para desalojar a ISIS, son necesarias alternativas, si no para derrotarles al menos para debilitarles.

La ciberguerra es una muy buena opción, pues tiene la capacidad de impedir el correcto funcionamiento del grupo terrorista. El Estado Islámico es un mal evolucionado y capaz de operar de forma muy eficiente en un entorno virtual. Muchos de sus reclutas han sido formados en las mejores universidades del mundo, especialmente las europeas.

ISIS se sirve de Internet para reclutar a nuevos combatientes. También para captar financiación y hasta para efectuar pagos. El objetivo del conocido como Cibercomando es debilitar la infraestructura online del Estado Islámico, muy asentada en países como Arabia Saudí.

Un hacker de 16 años, detenido por hackear la CIA y la Casa Blanca

“Estamos lanzando ciberbombas. Nunca antes lo habíamos hecho” ha declarado al New York Times el Secretario de Defensa Adjunto, Robert O. Work.

Según declaran fuentes del Departamento de Defensa, el trabajo del Cibercomando de los Estados Unidos se puede explicar como una colosal labor de “troleo” online al Estado Islámico. Suplantan identidades virtuales para, por ejemplo, redirigir a fuerzas de ISIS a zonas más vulnerables a bombardeos por parte de los Aliados.

Está claro que no es la única ni la más efectiva forma de hacer la guerra. De hecho no serviría prácticamente para nada si los terroristas no estuvieran cediendo terreno ante el empuje de los bombarderos de distintas nacionalidades, rusos, especialmente.

Pero sobre todo el esfuerzo sería inútil de no ser por la resistencia demostrada por los soldados del Ejército Sirio que se han mantenido leales a Al-Asad hasta ahora. Son los que llevan la batuta en la Guerra Civil Siria.

Fear of the Sky, la Guerra Civil Siria en 360º

Aunque los bombardeos físicos o virtuales contra el Estado Islámico están siendo conducidos por distintos países, la de Siria es la primera guerra que nos ofrece un vistazo al futuro de los conflictos armados, convertidos en híbridos entre el mundo real y el virtual.

Todos los ejércitos del mundo se encuentran actualmente en una fase de reconversión. Redirigen recursos hacia la ciberseguridad, área clave para garantizar la total seguridad de un estado. No en vano, la mayoría de las infraestructuras clave, como centrales nucleares o presas hidráulicas, utilizan algún tipo de sistema informático.  Evitar ataques o espionaje industrial es uno de los objetivos.

Hasta ahora, el Cibercomando de los Estados Unidos, alter ego militar de la conocida NSA, se ha dedicado a infiltrarse en el sistema informático de países como China, Rusia o Irán. Su acción contra ISIS es la primera que se puede considerar como un acto de guerra, aunque se ejecute desde un despacho en Texas.