Hacker de 15 años no irá a la cárcel tras atacar bancos y gobiernos

Hacker de 15 años no irá a la cárcel tras atacar bancos y gobiernos

La edad de los hackers disminuye a pasos agigantados, pero no así la gravedad de los delitos. ¿Cómo castigar a un adolescente hacker de 15 años que ha cometido delitos equivalentes a 10 años de cárcel, según la ley?

Estos días ha tenido lugar en el juzgado de Christies Beach en Adelaida (Australia), el juicio contra un joven hacker de tan sólo 15 años acusado de realizar ataques DDoS al Banco de la Commonwealth, la Agencia contra el Cibercrimen de Australia, y a su propia escuela.

Los ataques DDoS son relativamente sencillos de llevar a cabo, pues tan sólo exigen usar un programa, aunque a veces hay que infectar con malware otros ordenadores para que ayuden (sin saberlo) en esos ataques. Se trata de inundar con peticiones de acceso una web para que no pueda atender todas al mismo tiempo y se bloquee. No rompe su seguridad pero la paraliza. Es como derramar diez toneladas de arena delante de una puerta. Nadie entra a robar, pero no se puede entrar ni salir durante unas horas.

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Durante el juicio quedó probado que este joven hacker de 15 años, cuya identidad no se ha desvelado, llevó a cabo esos ataques. Si fuese adulto, según las leyes australianas habría sido condenado a una pena cercana a los 10 años de cárcel, pues los delitos incluyen un ataque a una web gubernamental.

Los ataques DDoS impidieron que los clientes internacionales accediesen al banco durante tres horas, y desactivó la web que la polícía utiliza para investigar los cibercrímenes durante 6 minutos. El joven confesó que lo hizo porque "se aburría" y "por diversión".

Por suerte para él su minoría de edad y las peculiares leyes australianas le han salvado no sólo de la cárcel, sino también del internado de menores, en donde tendría que haber cumplido tres años. El juez lo ha castigado a lo que las leyes del país llaman conferencia familiar. Un término en el que los padres imponen un castigo al menor, que debe ser aprobado por un tutor de menores. Este castigo suele ser pedir perdón en público, pagar una multa por los daños ocasionados, o completar cierto número de horas en labores comunitarias. Si el tutor de menores acepta el castigo como válido, se da por cumplida la condena.

Otro caso más que demuestra la facilidad con la que los menores de edad tienen acceso al software para llevar a cabo ataques hacker, y lo que es peor, sin ser conscientes del daño que ocasionan, tomándoselo como una diversión para pasar el rato cuando están aburridos.

[Fuente: Techworm]

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