Las abejas podrían ayudar a crear un nuevo antibiótico

¿Qué es LIFE?
¿Qué es LIFE?
abeja antibiotico

Un equipo de investigadores de la Universidad de Illinois en Chicago (Estados Unidos) ha llevado a cabo un estudio que determina que las abejas podría ayudar a crear un nuevo antibiótico, el primero en los últimos 30 años.

A lo largo de los años hemos abusado de los antibióticos para tratar todo tipo de enfermedades, desde simples resfriados, y en muchas ocasiones por iniciativa propia y sin la prescripción de un médico. Por este motivo, con el paso del tiempo ha ido creciendo la resistencia a los antibióticos, hasta tal punto que la OMS advirtió hace un par de años que hemos llegado a límites de resistencia peligrosamente altos. De hecho, si no le ponemos remedio y buscamos alternativas, para 2050 se prevé que más de 10 millones de personas podrían morir al año por culpa de bacterias resistentes a los medicamentos.

Científicos de todo el mundo dedican sus esfuerzos a la búsqueda de nuevos antibióticos capaces de combatir a este tipo de microbios resistentes, y los investigadores de la Universidad de Chicago podrían haber encontrado una alternativa interesante gracias a las abejas. 

Sabemos que la miel tiene interesantes cualidades para la salud, entre ellas que ayuda a acelerar la cicatrización de las heridas o que favorece la curación de las infecciones bacterianas por sus propiedades antisépticas, pero de momento se desconocía que las abejas productoras también podían tener efectos beneficiosos.

Descubre la mejor selección de miel en Amazon Pantry

Lo que han descubierto estos científicos es que estos insectos, junto con las avispas y los avispones, generan una proteína llamada Api137 que sirve para evitar que sufran infecciones, y funciona bloqueando la producción de proteínas en bacterias dañinas. La mayoría de los antibióticos alteran la producción de proteínas dirigiéndose al ribosoma, que es el responsable de sintetizar las proteínas que permiten que las células bacterianas funcionen.

Ahora, los investigadores están trabajando para replicar la proteína Api137 en el laboratorio, con la finalidad de hacer nuevos fármacos antibióticos para destruir bacterias dañinas.