Cómo funcionan y cómo elegir una cafetera de cápsulas

Aunque las primeras cafeteras caseras de cápsulas se idearon en los años 70, esta nueva forma de tomar café no se popularizó hasta mediados de los años 90, gracias a las cafeteras Nespresso y sus inteligentes campañas de marketing. ¿Quién no recuerda alguno de los anuncios de Mister "What else?", George Cloney?

Las cafeteras de cápsulas han revolucionado el mercado de consumo del café. Antes de su llegada se vendía café descafeinado o "normal", y como mucho podías elegir entre tostado o mezcla, o el país de procedencia: Colombia, Brasil, Arábico... Hoy en día las principales marcas disponen de docenas de variantes que incluyen sofisticadas mezclas de granos y especias, bebidas con leche (cappuccino, latte), e incluso chocolate, te e infusiones. Un buen café puede contener hasta 900 aromas diferentes.

Cómo elegir una cafetera de cápsulas: Nespresso, Tassimo, Dolce Gusto, Senseo

Además de la variedad de sabores y preparados, las cafeteras de cápsulas ofrecen otras ventajas, como por ejemplo su rápida preparación (en 30 segundos tienes un espresso caliente y con todo el sabor). No requieren limpiar la cafetera con cada uso, pues las cápsulas y el café filtrado son desechables. Se limpian automáticamente y sólo hay que descalcificarlas con una pastilla cada 3 o 6 meses.

A cambio el café sale bastante más caro que si lo preparas en una cafetera tradicional. Cada taza te cuesta entre 25 y 45 céntimos si usas las cápsulas originales, y unos 10 o 15 céntimos menos con las marcas blancas. Aún así es más barato que si te tomas un café en un bar. Estas máquinas son ideales para solteros y parejas pero en familias numerosas, al tratarse de monodosis para una persona, puede salir bastante caro.

Cómo elegir una cafetera de cápsulas: Nespresso, Tassimo, Dolce Gusto, Senseo

Cuando tienes sueño, ¿es mejor una siesta o un café?

¿Cómo funcionan las cafeteras de cápsulas?

El café, como bebida vigorizante, ya se degustaba en Arabia y Etiopía en el siglo XV. Al principio se mezclaba con grasa, y después se popularizó el clásico sistema de cocer los granos en agua.

A principios del siglo XX el italiano Luigi Bezzera añadió vapor a presión a la cafetera para acelerar el proceso, y descubrió que se obtenía un café con mayor cuerpo, además de una capa de espuma. Así nació el espresso. No tuvo mucho éxito hasta que el empresario Desidero Pavoni compró la patente en 1905 y se popularizó en toda Italia.

Ric Favre, un empleado de Nestlé, inventó en 1976 la cafetera de cápsulas monodosis que bautizó con el nombre de Nespresso. No tuvo demasiado éxito hasta que Nestlé comenzó a publicitarla con fuerza a principios de los años 90, y los precios de las cápsulas se volvieron más asequibles. Después han aparecido otras máquinas rivales que usan sistemas similares.

El funcionamiento de una cafetera de cápsulas es sencillo. Las cápsulas suelen estar fabricadas con plástico o aluminio y contienen entre 5 y 8 gramos de café. En la parte superior tienen una lámina de aluminio que se agujerea cuando se introduce en el interior de la cafetera:

Cómo elegir una cafetera de cápsulas: Nespresso, Tassimo, Dolce Gusto, SenseoCápsula de café agujereada

La máquina calienta agua y la envía con una gran presión al interior de la cápsula extrayendo los aromas del café, que se quedan en el líquido. Al terminar el recipiente se desecha, bien de forma manual o automática.

¿Qué es eso que he leído de las bacterias?

Hace unas semanas saltó a la prensa un informe publicado por la Universidad de Valencia que aseguraba que las bandejas con las cápsulas usadas de las cafeteras podrían contener bacterías capaces de producir diarrea y dolores de estómago. Sin embargo basta con leer el informe para darse cuenta que es una cuestión de higiene de los usuarios, no tiene nada que ver con las cafeteras en sí.

El informe afirma que tanto las cafeteras como las propias cápsulas son completamente higiénicos. Sin embargo las bandejas internas en donde se depositan las cápsulas usadas en casos extremos pueden acumular bacterias si no se limpian. Aconsejan limpiar la bandeja al menos una vez a la semana (la mayoría de los usuarios lo hacen todos los días), algo que por otra parte se aplica a cualquier electrodoméstico culinario...

Las cápsulas y el reciclaje

Cuando se lanzaron las primeras cafeteras de cápsulas se criticó el uso de cápsulas individuales de plástico o aluminio, que generaban una gran cantidad de desechos. Los fabricantes han estado trabajando duro en este tema y todos ellos ya usan materiales reciclables. Además tanto Nespresso como Senseo ofrecen contenedores de recogida de cápsulas usadas en sus tiendas y otros lugares.

¿Por dónde empezar?

En la actualidad existen diferentes familias de cafeteras de cápsulas en el mercado: Nespresso, Dolce Gusto, Tassimo, Senseo, etc. Hay otras marcas como Digrato, Stracto o Lavazza pero no están tan extendidas, así como máquinas espresso profesionales cuyo precio se dispara (entre 250 y 600€). No las hemos incluido en el artículo.

Todas las familias tienen diferencias entre sí e incluso dentro de cada tecnología debes tomar varias decisiones. ¿Voy a degustar sólo bebidas de café, o también me gustan los preparados con leche? ¿Y qué pasa con el te y el chocolate? ¿Compro una máquina manual o automática? ¿Con o sin espumador?  ¿Cuánta presión (medida en bares) es necesaria para disfrutar de un buen café? ¿Qué marca de cafetera me conviene?

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