Cierran tienda de Final Fantasy hechos con impresora 3D

Square Enix impide la venta de figuras de Final Fantasy impresas con una impresora 3D

Las impresoras 3D están llamadas a experimentar un "boom" estas Navidades. Hasta ahora eran poco más que una curiosidad tecnológica al alcance de los ricos excéntricos o las empresas, pues ninguna de ellas bajaba de los 3.000 euros. Pero desde hace unos meses su precio ha comenzado a descender vertiginosamente, hasta el punto de que a final de año tendremos en el mercado impresoras 3D por poco más de 300 dólares, como ocurre con el modelo Buccaneer de la compañía Pirate3D:

Buccaneer, impresora 3D por 350 dólares

 

No sabemos si los nombres de Buccaneer o de la propia compañía Pirate3D tienen connotaciones obvias, pero lo cierto es que las impresoras 3D van a generar una polémica similar a la que sufrimos con la piratería de películas, música o videojuegos.

Ya existen en Internet muchas tiendas de impresión 3D que imprimen diseños originales creados por ellos mismos, o que les envían los clientes. En ComputerHoy.com te hemos mostrado alguna, como Layer by Layer o i.materialise. Son comercios completamente legales porque venden diseños originales.

El problema surge cuando un comercio vende diseños que están protegidos por copyright, sin el permiso de los creadores. Es el caso de Shapeways, una tienda de impresión 3D que, además de diseños originales, también vende figuras basadas en personajes famosos, como los de la conocida saga de videojuegos Final Fantasy:

Los diseños 3D han sido creados por Joaquin Baldwin, pero según cuentan en The Verge, al parecer habían sido ripeados directamente de los modelos 3D de la versión PC de Final Fantasy VII. Se vendían en la tienda a un precio entre los 14 y 60 dólares, según tamaño y colores. En ningún caso se pusieron en contacto con los dueños de los derechos para pedir permiso.

Vía CNET, descubrimos que Square Enix, la compañía creadora de los juegos de Final Fantasy, ha pedido a Shapeways que deje de vender estas figuras, algo que ya se ha producido.

Y aunque el CEO de la tienda, Peter Weijmarshausen, asegura que piden a sus diseñadores que respeten las leyes de copyright, lo cierto es que se siguen vendido figuras basadas en marcas famosas, como My Little Pony, Half Life 2, Team Fortress, o Crash Bandicoot:

 

Con la piratería de objetos 3D, las compañías sufren un doble perjuicio: primero, porque copian sus creaciones. Y segundo, porque hacen la competencia directa a su propia línea de figuras oficiales.

Un tema complejo del que oiremos hablar mucho en los próximos meses. ¿Qué ocurrirá cuando la gente empiece a imprimir Pokemons, personajes de Angry Birds, superhéroes de Marvel, muñecos de Lego o PlayMobil, y otros juguetes?