Ordenadores con pantallas táctiles: ¿te convencen?

Ordenadores con pantallas táctiles: ¿te convencen?

Hace unos años con la llegada Windows 8 nos vendieron que este nuevo Sistema Operativo cambiaría la forma de interactuar con nuestro PC.

El auge de las tablets y los smartphones con pantalla táctil parecían mostrar un nicho de mercado y una demanda evidente, sin embargo, los datos no han corroborado estas primeras impresiones.

Según datos de IDC en el último trimestre, entre julio y septiembre, la venta de ordenadores táctiles ha sumado un 20% de todo el mercado de consumo, siendo un 5% para los convertibles.

Evidentemente estas cifras suponen un ligero crecimiento, pero aún están lejos de lo que se pronosticaba en un primer momento. De hecho, el nuevo sistema operativo de Microsoft, Windows 10, es un claro ejemplo de que Windows 8 y las pantallas táctiles no han seguido el camino esperado.

Tras muchos meses, estamos en el momento de poder posicionarnos a favor de los ordenadores táctiles o en contra. ¿De qué lado estás tú?

Carlos Gombau

Soy de los que piensan que, pese a lo que nos quieran hacer creer los fabricantes hardware y empresas software, para generar contenidos no hay como un buen teclado físico y un ratón de toda la vida. Y no hablemos de videojuegos: donde esté un teclado mecánico, un ratón preciso y un gamepad, que se quite lo demás.

Ahora bien, una vez dado el salto a interacción a través de pantallas táctiles en todo tipo de dispositivos, sería absurdo no aprovecharse de las ventajas que ofrecen este tipo de soluciones y las interfaces de programa adaptadas a ellas.

Y es que no solo resultan útiles en tablets y smartphones, sino que también pueden ser de gran ayuda en portátiles y equipos de escritorio, a la hora ce consumir contenidos.

Con todo, el mayor freno para este tipo de sistemas sigue siendo, aunque muchos quieran echar la culpa a Windows 8 y su diseño de mosaicos poco depurado a medio camino entre lo escritorio y lo táctil, el miedo al cambio del ser humano.

Que ha desaparecido el Menú de inicio, 'me quejo'; que si implementan interfaces táctiles, 'me quejo más'. Quizá deberíamos estar un poco más abiertos al cambio y, como poco, probar. Yo, personalmente, lo tengo claro: portátil de pantalla táctil. Y si es convertible, mejor que mejor. Pero con teclado y touchpad también, nada de tabletas con Windows.

ivan muñoz

El fracaso de Windows 8 y su interfaz Metro, ha dejado bastante claro que a la mayoría de usuarios nos cuesta interactuar con una pantalla táctil cuando estamos delante de un ordenador.

La pantalla táctil se asocia a dispositivos de pequeño formato, como smartphones y tablets, y personalmente me resulta engorroso, e incluso antinatural, trabajar con la pantalla táctil de un portátil u ordenador de sobremesa.

Además, hay que decirlo, es incómodo y muy cansado tener el brazo suspendido durante un largo periodo de tiempo. No estoy radicalmente en contra de las pantalla táctiles en los ordenadores, pero de momento no suponen para mí un argumento de peso a la hora de cambiar de equipo.

Puede que dentro de unos años tenga que resignarme, pero de momento para pantalla grandes donde esté un buen teclado y un ratón, que se quiten las pantallas táctiles.

 

Susana Herreros

Personalmente, pienso que es una buena idea. Los smartphones y las tablets son táctiles, cada vez con menos botones físicos y los utilizamos muchas veces al día.

Al final, ocurre muy a menudo, que cuando tienes un dispositivo móvil en las manos, la tendencia natural es tocar la pantalla para manejarlos. Y si hablamos de los "nativos digitales" las posibilidades de que vayan directamente a la pantalla son muy altas. Está muy bien que existan las dos opciones. Para gustos, colores.

 

Fuencisla Mira

 

Todavía no he utilizado ningún portátil con pantalla táctil de una manera continua, en mi día a día, y aún se me hace extraño al idea de manejar uno de estos dispositivos desde su pantalla.

Sin embargo, cada vez estamos más familiarizado con el uso táctil de los dispositivos, todo ello bastante impulsado por los smartphones y tablets.

Pero, en el caso de los ordenadores portátiles, aún me parece más cómodo y rápido el uso del teclado y ratón convencionales.

El tener que desplazar constantemente las manos para acceder a la pantalla, creo que puede llegar a resultar algo incómodo, sobre todo cuando se lleva a cabo durante mucho tiempo y con tareas repetitivas.

Por otro lado, que su uso resulte más o menos cómodo también dependerá del tipo de tareas que queramos llevar a cabo desde el equipo.

En algunos casos, lo que que puede resultar muy útil es el uso de convertibles, dispositivos que se pueden utilizar como un portátil del modo habitual con teclado y ratón y que, para llevar a cabo otro tipo de tareas concretas, se pueden transformar rápidamente en un tablet.

Obviamente, esto siempre dependerá del uso que queramos darle al equipo, de sus prestaciones y de lo que queramos gastarnos.