A Steve Wozniak no le convence la película de Steve Jobs

Steve Wozniak y Steve Jobs juntos en los primeros tiempos de Apple

Hace ya bastante tiempo que Steve Jobs dejó de ser una persona para convertirse en un mito. Y no me refiero a su fallecimiento, no. Mucho antes de ello ya era considerado una leyenda en vida y, siendo objetivos, es cierto que supo convertir Apple en una de las empresas más reconocidas, influyentes y rentables de toda la historia de la tecnología. Sin embargo, y como ya es sabido, no es oro todo lo que reluce, también en el caso de Steve Jobs. Así, por ejemplo, es sobradamente conocido su mal carácter y su casi nula predisposición a reconocer méritos ajenos (más bien al contrario, en más de una ocasión no dudo en atribuirse el mérito de ideas ajenas). Y, precisamente en esa línea, aunque evidentemente en esta ocasión no se le puede culpar a él, se encuentra lo que Steve Wozniak, co-fundador de Apple con Jobs, ha criticado recientemente sobre jOBS, la película sobre Steve Jobs.

En el último trailer de jOBS, se reproduce una conversación en la que Ashton Kutcher, que interpreta el papel de Jobs, discute con Wozniak, sobre si la informática debe o no debe ser para todo el mundo. Y, según se deduce del trailer, Wozniak pensaba que los ordenadores eran algo de poco o nulo interés para la mayoría, mientras que Jobs deseaba hacerlos llegar hasta el último de los hogares de Estados Unidos. Por resumirlo todo, Jobs apostaba por "un ordenador para todo el mundo", mientras que Wozniak no lo hacía.

El problema, según ha indicado Steve Wozniak a la página web Gizmodo, es que esa conversación, que cinematográficamente resulta muy efectista, en realidad nunca ocurrió. Y, lo que es más, que analizando la actitud de ambos allá por finales de los 70 y principios de los 80, se deduce que la situación era más bien a la inversa. Por aquellos entonces, Wozniak formaba parte de un grupo llamado Homebrew Computer Club, algo así como Club de los ordenadores caseros. En este lugar se daban encuentro algunos jóvenes genios de la época, capaces de diseñar y crear ordenadores con sus propias manos (y su talento, claro). Steve Wozniak era uno de los miembros más activos y, además, uno de los precursores de la idea de diseñar una placa base realmente económica, que pudiera ser comprada por cualquier persona interesada en aquel incipiente fenómeno de la informática personal. Fenómeno que, también hay que decirlo, fue vaticinado por Wozniak antes que por Jobs.

Y ahí es donde apareció Steve Jobs, cuyo gran talento (sin desmerecer los demás) era tener una visión comercial de la que carecían muchos de los miembros (quizá todos) de aquel mundillo. Así, mientras que Steve Wozniak apostaba por la creación de ordenadores muy básicos (aunque tremendamente bien diseñados y fabricados) al alcance de cualquier bolsillo, Jobs (que a esas alturas también creía en el impacto que tendrían los ordenadores personales a corto y medio plazo), adoptó el rol de hombre de negocios, pensando más en los números (concretamente en los que iban acompañados del símbolo del dólar y que ya se imaginaba en su cuenta corriente).

Así, sin desmerecer el mérito de Steve Jobs, que supo cómo crear un imperio a partir de la afición y el talento del joven Wozniak, no hay que perder de vista que, como ya contó Woz en su libro iWoz, la idea de democratizar el acceso a la informática personal es suya (y del resto de miembros del Homebrew Computer Club), no de Jobs, tal y como erróneamene se cuenta en jOBS.