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El Gobierno de Estados Unidos dice que Apple y Amazon no fueron espiadas por China

esta empresa injerta microchips en sus trabajadores
Flick

08/10/2018 - 11:45

La semana pasada se destapó el que podría ser el mayor escándalo industrial de la historia, un supuesto espionaje sistemático por parte de China a empresas como Apple y Amazon, cuyos servidores alojan servicios de la NASA, la CIA o el Gobierno de los Estados Unidos. 

Utilizando chips del tamaño de un grano de arroz, el ejército chino habría infiltrado operarios en fábricas chinas que abastecen a Supermicro, una de las empresas tecnológicas líder en lo que a manufacturación de placas base se refiere, y proveedora de las citadas Apple y Amazon, además de otras 30 empresas que no fueron detalladas.

Como os contamos, el supuesto chip tiene capacidad para conectarse a la red, guardar datos y hasta un ''modo dios'' para saltarse los protocolos de seguridad de los servidores y abrir una puerta trasera para que alguien acceda a la información confidencial, pudiendo desde robar datos hasta apagar servidores o introducir malware.

Todo sobre el escándalo de los chips de espionaje chinos en Apple y Amazon

Fue Bloomber la que destapó toda la historia y la que, de no ser cierta, podría estar en un serio apuro. Y es que, Apple y Amazon se apresuraron a decir que la historia contada por el medio no solo estaba fundamentada en casos antiguos mal documentados, sino que era, directamente, falsa. Supermicro, evidentemente, también negó en rotundo lo publicado por Bloomberg. 

Apple ha vuelto a declarar ante el Congreso que nunca encontró ningún rastro de estos chips, y ahora ha sido el propio Gobierno de los Estados Unidos el que ha echado un cable a una Supermicro que parecía el foco de las iras de buena parte de la industria tecnológica.

El Departamento de Seguridad nacional ha emitido un comunicado en el que afirma que, al igual que el Centro Nacional de Seguridad Cibernética de Reino Unido, no tienen motivos para desconfiar de la versión tanto de Supermicro como de las compañías afectadas.

Bloomberg sigue defendiendo su publicación, y está claro que esta historia está lejos de terminar.