Confiscan los Bitcoins a sospechoso en operación antidroga

Confiscan Bitcoins en una redada antidroga

Cuando Satoshi Nakamoto (seudónimo) creó el Bitcoin en 2009, seguramente no imaginaba las repercusiones que acabaría teniendo. O tal vez sí, por eso en 2011 decidió desvincularse del proyecto.

Bitcoin es una moneda electrónica descentralizada que se distribuye mediante complejísimos algoritmos criptográficos a través de una red P2P. Es una moneda virtual que se usa entre particulares, de forma anómina. Como el pago en calderilla o billetes, el dinero fluye pero no se asocia a ningún nombre: quien lo tiene, es suyo, pero no se sabe de dónde ha venido o a quién va. Además el pago es irreversible: una vez que lo llevas a cabo, no se puede recuperar. El Bitcoin no depende de ningún gobierno ni de níngun banco, ni se mueve por los mercados financieros tradicionales, así que es fácil imaginar el recelo que provoca. En función de la oferta y la demanda, el valor del Bitcoin cambia. Actualmente 1 Bitcoin cuesta 54,23 €. Numerosas tiendas, webs de subastas y de venta de segunda mano ya aceptan el Bitcoin como moneda de pago.

Como la mayoría de las buenas ideas, nació con un fin práctico y legítimo: facilitar los pagos pequeños entre particulares. Al no depender de ningún intermediario ni requerir registros, se pueden realizar pequeñas compras en Internet de forma inmediata, y sin pagar los gastos de otros servicios de pago online. Pero debido a su caracter anónimo y criptográfico, que lo hace muy difícil de rastrear, ha sido utilizado por ciberdelincuentes y redes de ventas de drogas, como la conocida Silk Road que, según cuenta el periódico The Post  and Courier, se mueve a través de redes anónimas como TOR y realiza la compraventa de sustancias ilegales pagando en Bitcoins.

Las autoridades consideran el Bitcoin una moneda alegal y, por tanto, no quedan claras las repercusiones judiciales de su uso. De hecho las autoridades californianas ya se están movilizando al respecto.

Desde el mencionado periódico hoy nos llega la noticia de la detención en Charleston (Estados Unidos) de Eric Daniel Hughes, al que se relaciona con la mencionada red Silk Road, y al que le han confiscado 11 Bitcoins, que al cambio son unos 600 euros. Esto ha generado acalorados debates en las redes de Bitcoin. Primero, porque confiscar Bitcoins, ¿no es una forma de reconocerlo oficialmente? Y segundo, si se considera una prueba de un supuesto delito, ¿significa eso que la DEA americana ha conseguido rastrear las transacciones realizadas con Bitcoins?

La cuestión de fondo es descubrir si el poder político y económico va a permitir que siga adelante una moneda que no puede ser controlada por los bancos, los gobiernos, o los tiburones financieros. Una moneda controlada exclusivamente por los internautas. Una bomba de relojería.

Seguiremos con atención los acontecimientos...