Cuidado con tu plan de datos

Imagínate la situación: un día cualquier, quizá hoy mismo, recibes la factura del móvil y, convencido de que te has moderado bastante en el uso del mismo, la abres con tranquilidad. Lo siguiente que recuerdas es recuperar, poco a poco, el conocimiento, gracias a que un desconocido (resulta que es el vecino del tercero) te está abofeando para reanimarte (y da gracias a que no ha intentado poner en práctica los conocimientos de reanimación cardiopulmonar que aprendió al sacarse el carné de conducir). Poco a poco, tras sobreponerte, te cuentan que miraste el recibo, tus ojos se abrieron como platos y, a continuación, caíste a plomo contra el suelo. Seguramente la situación fuera algo así para un joven de 26 años que recibió una factura de Orange por 19.000 libras esterlinas (algo más de 23.000 euros).

No se ha sabido demasiado sobre los detalles alrededor de esta situación, pero sí que el problema se debió al consumo de datos, no de voz. Y es que, según pudieron comprobar en el servicio técnico de Apple (el terminal era un iPhone), el teléfono no dejaba de generar tráfico de datos, tanto entrantes como salientes. Y resultó más que obvio que se trataba de un problema del dispositivo, y no un mal uso de su propietario, cuando descubrieron que el iPhone seguía estableciendo dichas conexiones incluso cuando se supone que estaba apagado, algo realmente sorprendente.

Para tranquilidad del joven, Apple procedió inmediatamente a sustituir el terminal defectuoso (y que, quizá aún, siga conectándose a Internet de esa manera totalmente descontrolada) y, por su parte, al conocer las circunstancias, Orange ha cancelado el total de la deuda, por lo que el usuario no tendrá que pagar la factura del móvil de 19.000 libras. Pero, eso sí, seguro que el susto no se lo quita nadie.