La identidad del creador de Rojadirecta, revelada

La identidad del creador de Rojadirecta, revelada

Con cerca de 100 millones de usuarios, la web Rojadirecta llegó a estar entre los 100 dominios .org más vistos del mundo, y en el Top 5 de webs deportivas españolas, superando a la página de la propia Liga de fútbol española.

Rojadirecta se dedica a ofrecer enlaces gratuitos en streaming a eventos deportivos de pago: fútbol, NBA, tenis, etc. La retransmisiones suelen provenir de televisiones asiáticas que ofrecen el partido en abierto en su país, o de streaming de canales de pago que realizan los propios usuarios.

Recientemente ha sido noticia porque una orden judicial le prohibe retransmitir partidos de la Liga de Fútbol española. Según Ignacio Arrola, responsable de marketing de Gol Televisión, en declaraciones al periódico El Mundo, por culpa de Rojadirecta las empresas audiovisuales españolas dejan de ingresar 509 millones de euros al año, de los que 106.08 millones son impuestos que el Estado no recauda. "2500 millones desde que se fundó, y 500 millones en impuestos", afirma.

"Era curioso porque mientras los agentes le convencían amablemente de que cerrara su web, también reconocían que veían los partidos de fútbol a través de ella", contraatacan en su entorno.

Desde su fundación en 2005, Rojadirecta ha sido una de las principales fuentes de los españoles, y de muchos otros lugares del mundo, para ver gratis los partidos de fútbol de pago. Gracias a la publicidad, se estima que Rojadirecta ingresa no menos de 3000€ al día, y su valoración se sitúa entre los 15 y los 100 millones de euros.

Durante años, la identidad de su creador ha permanecido en secreto. En los foros deportivos se forjó la leyenda de que vivía en Miami a cuerpo de rey. Nada más lejos de la realidad.

El Mundo ha llevado a cabo una investigación y ha descubierto que el creador de Rojadirecta se llama Igor Seoane Miñán, tiene 31 años, y vive en Oleiros (A Coruña).

Hijo de un rico empresario gallego, es un genio de la informática, conduce un BMW descapotable de segunda mano, y puede vanagloriarse de haber vencido a la mismísima Google en un juicio. Los dominios gogle.es, guugle.es, gmail.es, o gmil.es, son suyos.

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Con apenas diez años, Igor ya desmontaba ordenadores con su hermano para aprender su funcionamiento. Solía humillar a los profesores de informática que tenía, porque sabía más que ellos.

Sus padres le enviaron a estudiar a una Escuela de Negocios en Cataluña. Allí se hizo seguidor del F.C. Barcelona, y fundó Rojadirecta en 2005. La idea fue madurando cuando no podía bajar al bar a ver los partidos de fútbol. Igor también estudió en Finlandia e Irlanda. Habla seis idiomas, incluido el inglés y el francés.

Su padre es un conocido empresario gallego, dueño de una famosa fábrica de colchones. Igor, como hijo suyo, posee el 33% de las acciones y además administra la web y las cuentas de las redes sociales de la empresa.

Ahora que un juez le ha impedido transmitir desde Rojadirecta los partidos de fútbol, piensa recurrir. No es un novato en estas lides. Como hemos comentado, en 2007 ganó un juicio a Audiovisual Sport, y en 2010, a la mismísima Google. En 2011 el Departamento de Justicia de Estados Unidos le cerró el dominio Rojadirecta.org, pero gracias a los contactos y el dinero de la empresa familiar pudo contratar a algunos de los mejores abogados de Silicon Valley, y también ganó el juicio.

Sus defensores argumentan que proporciona un servicio a gente que nunca pagaría, o no puede pagar por ver el fútbol u otros deportes. La firma de análisis financieros GFK asegura que el 44% de los usuarios de Rojadirecta estarían dispuestos a pagar por el fútbol, si no existiese Rojadirecta.

Jaume Roures, fundador de Mediapro, poseedora de parte de los derechos del fútbol, afirma en El Mundo: "Rojadirecta ha estado empobreciendo intelectualmente a este país al mismo tiempo que engordaba su cuenta corriente, como lo hacen todos los que contribuyen o consumen contenidos piratas. Un país como España no se lo puede permitir. Y luchar contra esta lacra social debería ser una prioridad para todos. Páginas como ésta se presentan casi como un servicio público cuando en realidad son un negocio que enriquece a unos pocos y nos empobrece a todos...".

La eterna lucha entre los que piensan que en Internet todo debería ser gratis, y los que afirman que el ocio cuesta dinero y hay que pagarlo. Veremos quién termina saliendo victorioso...

[FuenteEl Mundo]