Skip to main content

Así vivía un niño prehistórico hace 700.000 años

Así vivía un niño prehistórico hace 700.000 años

16/03/2018 - 14:17

Resulta difícil imaginar a un niño de dos o tres años sobreviviendo en la Prehistoria. Al menos desde nuestra perspectiva de lo que supone criar a un hijo, muy diferente a la de nuestros ancentros de hace 700.000 años.

Hace cientos de miles de años, el único objetivo era la supervivencia. Todos los aspectos de la vida de un Homo antecessor, o un Homo heidelbergensis giraban en torno a sobrevivir como individuos, como grupo, y como especie.

Enfermedades, frío, hambre, peligros naturales, depredadores... Resulta difícil imaginar los peligros a los que estaba sometido un niño prehistórico, y por eso nos fascina descubrir cómo pudieron salir adelante.

Así vivía un niño prehistórico hace 700.000 años

Los antropólogos han intentado desvelar este enigma a través de los fósiles y los restos de los asentamientos prehistóricos dispersos por todo el mundo. Sabemos que los niños de hace cientos de miles de años se hacían adultos mucho más rápido que los niños contemporáneos, un recurso clave de la Naturaleza para sobrevivir, que actualmente se da en muchas especies animales.

Desde muy pequeños tenían asignadas tareas como cuidar del ganado (tras descubrir la ganadería), cuidar de sus hermanos pequeños, curtir las pieles, o preparar la comida.

Actualmente muchos investigadores han centrado sus esfuerzos en descubrir más cosas sobre la infancia prehistórica a través de las huellas fosilizadas que se han encontrado en lugares tan dispares como África, Argentina o Reino Unido.

Así vivía un niño prehistórico hace 700.000 años

Son interesantes porque la mayoría de los fósiles de hombres prehistóricos han sido descubiertos en asentamientos y cuevas, mientras que las huellas nos permiten saber cómo era la vida al aire libre, mientras cazaban o recolectaban.

Algunas de las mejores huellas antiguas de niños que se conservan están en Walvis Bay, en Namibia, pero no son prehistóricas. Apenas tienen 1500 años, aunque son muy claras y abundantes, y ofrecen mucha información:

Así vivía un niño prehistórico hace 700.000 años

Son huellas de niños de unos tres años, acompañados de otros jóvenes mayores, posiblemente adolescentes. También hay huellas de ovejas o cabras, lo que indica que acompañaban al ganado y, posiblemente, se ocupaban de él. El rastro de las huellas muestran saltos, giros bruscos y quiebros, señal de que los niños jugaban y se divertían mientras acompañaban a los animales. Es una rasgo de la infancia que ha permanecido inalterable durante millones de años.

En Monte Hermoso (Argentina), huellas de niños de hace 7.000 años indican que se dedicaban a recoger conchas, crustáceos que había en las playas, y otros materiales que provenían del mar.

En las cuevas de Tuc d'Audoubert (Francia), infantes de hace 15.000 años correteaban junto a las pinturas prehistóricas. ¿Estaban presentes mientras sus padres las pintaban?

Descubre los mejores libros y películas sobre la Prehistoria

Pero estudiar las huellas no es sencillo. En Happisburgh (Reino Unido), se han descubierto abundantes huellas de niños de Homo antecessor, una especie anterior al Homo sapiens que vivió hace un millón de años. Las huellas están tan revueltas y mezcladas, que los investigadores no han conseguido extraer ninguna información:

Así vivía un niño prehistórico hace 700.000 años

Por suerte, un nuevo grupo de huellas descubiertas recientemente en el Valle Awash en Etiopía, nos ha aportado interesante información sobre cómo vivían los niños del Homo Heidelbegensis, una especie humana que se extinguió hace 200.000 años:

Así vivía un niño prehistórico hace 700.000 años

Las huellas están cubiertas por las cenizas de un volcán que han sido datadas hace 700.000 años, lo que significa que esas huellas son anteriores a la erupción del volcán.

Se han encontrado huellas extremadamente pequeñas, de niños prehistóricos de entre 1 y dos años, junto a huellas de adultos, herramientas para cortar la carne, y restos de un hipopótamo descuartizado.

Así vivía un niño prehistórico hace 700.000 años

Los antropólogos ha determinado que esta especie no dejaba a los niños al cuidado de otros mientras iban a cazar. Niños de apenas 1 año estaban presentes cuando descuartizaban a los animales, e incluso es probable que los niños participaran en el despiece del animal, a modo de juego.

Es otra de las constantes de la infancia a lo largo de toda la evolución humana: los niños aprenden los oficios de los adultos desde pequeños, primero como un juego, y luego como una profesión.

Hace 700.000 años, en donde lo único que contaba era sobrevivir, parece razonable pensar que los niños aprendían a cazar, a descuartizar animales y a recolectar comida prácticamente desde que podían ponerse en pie.

No era un aprendizaje muy diferente al nuestro, pero sí comenzaba mucho antes, y la infancia también terminaba muy rápido.

[Referencias: Science Alerts, PLOS, ScienceDirect, Smithsonian Institution]

Origen y curiosidades de la gran muralla China

Ver ahora: