Cada vez usamos más Internet y menos el cerebro

¿Qué es LIFE?
¿Qué es LIFE?
Imagen: Shutterstock

Los efectos negativos de Internet son difíciles de cuantificar, ya que esta tecnología no lleva tanto con nosotros. Se pueden observar tendencias pero es difícil plasmarlas científicamente. Sin embargo, un estudio ha conseguido demostrar un daño colateral de la red: cada vez usamos menos nuestro cerebro y memoria para recordar datos que están en Internet.

Digamos que cada vez que usamos Internet, estamos sembrando la semilla para volver a usarlo. Ya no memorizamos en nuestro cerebro la información que obtenemos a través de un ordenador o móvil, sino que la olvidamos rápidamente con la confianza de poder volver a obtenerla de la misma forma en el futuro. Es uno de los efectos cognitivos de la popularización del uso de Internet en todo el mundo.

Las aplicaciones para tomar notas, apuntar tareas o elaborar listas son cada vez más usadas. Google Keep o Evernote son las que más usuarios tienen, pero hay toda una miríada de ellas. Sirven para no tener que recordar todas y cada una de las tareas a realizar.

Estos servicios pueden ser buenos, pero usados de forma intensiva terminan mermando la capacidad de retención de la memoria de sus usuarios, o al menos la voluntad para recurrir a ella.

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Una de las conclusiones alcanzadas tras los experimentos es que la sociedad del conocimiento no es tal. En realidad, la sociedad se encamina hacia el desconocimiento. Si todo está en Internet, ¿para qué memorizarlo? Prácticamente se tarda menos en realidad una búsqueda en Google que en recordar en qué año descubrió Colón América.

En las pruebas se ha demostrado que, dada la opción de realizar la búsqueda en Google, pocas personas se tomaron la molestia de recurrir a su memoria. Es un indicio significativo de hacia dónde se dirige el ser humano hiperconectado.

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Esta visión de Internet puede parecer apocalíptica, y lo es, aunque hay que contextualizar los resultados del estudio. No todos los usuarios renuncian a la memoria en beneficio de la red, ni todos lo hacen de la misma forma.

Con un uso de la tecnología cada vez más intensivo, este estudio plantea varias cuestiones: ¿qué ocurriría si de repente no tuviéramos tecnología? ¿Es la era del conocimiento lo suficientemente sólida? ¿Dependemos en exceso de la tecnología?

[Fuente: Revista Memory]