Skip to main content

Tres claves para dar un discurso emotivo de 10 minutos y salir ovacionado

Consejos para dar un discurso

Getty

04/02/2020 - 19:48

Es posible que, en algún momento de tu vida, te halles en la situación de tener que dar un discurso o una presentación emotiva, ya sea a nivel personal o profesional. Vamos a mostrarte tres claves para pronunciar un discurso emotivo de 10 minutos, que termine en ovación.

Según nos cuentan en TICbeat, hace un par de años la popular periodista y presentadora de televisión Oprah Winfrey recibió el premio Cecil B. deMille en los Globos de Oro. Oprah pronunció un emotivo discurso de 10 minutos que muchos expertos califican de estructuralmente perfecto. Puedes verlo aquí si lo deseas.

Es un discurso muy profundo y potente sobre la discriminación racial y de género, pero lo que nos interesa, desde el punto de vista de preparar un discurso para que sea un éxito, es el primer minuto de ese discurso.

Listen to "03x04 – Episodio libre de virus" on Spreaker.

Por supuesto, no se trata de imitar a Oprah Winfrey. Ella es una experta oradora que lleva décadas hablando en televisión y ofreciendo charlas y conferencias en todo el país. Pero sus discursos nos ofrecen algunas claves que podemos aplicar en nuestra propias presentaciones.

En su agradecimiento del premio Cecil B. deMille en los Globos de Oro, Oprah se ganó al público estas palabras:

"En 1964, era una niña pequeña sentada en el piso de linóleo de la casa de mi madre en Milwaukee viendo a Anne Bancroft presentar el Oscar al Mejor Actor en los 36º Premios de la Academia. Abrió el sobre y dijo cinco palabras que literalmente hicieron historia: el ganador es Sidney Poitier. Hasta el escenario llegó el hombre más elegante que jamás haya visto. Recuerdo que su corbata era blanca y, por supuesto, su piel era negra, y nunca he visto a un hombre negro siendo ovacionado así. Intenté muchas, muchas veces, explicar lo que significa un momento como ese para una niña pequeña mirando desde los asientos baratos mientras mi madre entraba por la puerta cansada hasta los huesos de limpiar las casas de otras personas".

Los expertos de Inc nos explican tres ideas básicas que podemos aprovechar en nuestras presentaciones:

Inspirar a la audiencia... directos al grano

La clave para que un buen discurso no aburra, está en atraer la atención de la audiencia. Oprah lo consigue regresando a su infancia e invitando a los oyentes a imaginar una niña pequeña viendo la entrega de los Oscars.

La presentadora ayuda a crear esta imagen mental ofreciendo detalles muy precisos: el suelo de linóleo de la casa de su madre, la ciudad de Milwaukee, la actriz Anne Bancroft, la corbata blanca de Sidney Poitier, la entrega del Oscar al Mejor actor, los asientos baratos, su madre cansada hasta los huesos...

Oprah deja a un lado los adornos y va directa al grano. En solo 124 palabras ha recreado una situación que ha enganchado a la audiencia.

Además lo hace con una escena en la que todo el mundo puedo sentirse identificado: la de una niña pequeña que vive en una casa humilde y ve cómo su madre llega a casa, agotada de trabajar.

Un único tema

Muchos discursos divagan y saltan de un tema a otro. Se vuelven difusos y difíciles de seguir, y terminan aburriendo porque tocan muchos temas diferentes. 

A los poco segundos de iniciar el discurso, cuando describe cómo recuerda la entrega del primer Oscar a un actor de raza negra, la periodista ya deja claro cual va a ser el tema de su discurso: la discriminación (ya sea racial o de género), y no se va a mover de ahí.

Esta es una de las claves de un buen discurso que podemos copiar: elegir un tema o un objetivo para el discurso, y no salirse de él. Si además es sencillo de entender, mantendrá la atención de la audiencia.

Elegir bien las palabras

En una oratoria, la elección de las palabras lo es todo. Puedes tener muy claro el tema y lo que quieres comunicar, pero las palabras que elijas para expresarlo marcarán la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Oprah Winfrey quiere hablar en su discurso de la discriminación y para ello ha elegido una escena de su infancia que la marcó. Desea emocionar al público y recordar sus orígenes humildes, y a su madre que trabajaba todo el día como limpiadora. Pero no intenta dar pena, ni ser cursi o melodramática.

En su discurso utiliza un lenguaje literario, como si fuese una escena de una película mas que una vida real (a fin de cuentas son los Globos de Oro y está hablando para gente del cine). Usa muy pocas palabras, sin sensiblerías, para describir que vivía en una casa humilde: "una niña pequeña mirando desde los asientos baratos". Con solo ocho palabras, lo consigue.

En su discurso no se lamenta ni acusa a nadie cuando describe la escena: "mientras mi madre entraba por la puerta cansada hasta los huesos de limpiar las casas de otras personas“. Era la vida que le había tocado vivir, aunque había cosas que no comprendía.

Es la tercera clave que podemos aplicar: elegir palabras concisas y descriptivas, que evoque una imagen realista sin recurrir al melodrama. Eso hace más creíble la oratoria.

Si aplicas estos conceptos a tu discurso, tendrás muchas más posibilidades de triunfar... ¡Mucha suerte!