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El museo de las rocas con rostro en Japón

Chichibu Chinsekikan

The Japan Times / Artscape Japan

28/03/2020 - 06:35

El museo Chichibu Chinsekikan en Chichibu, Japón, tiene una colección de casi dos mil rocas. Pocas de ellas tienen valor geológico. Son simples piedras. Pero todas son especiales, porque son rocas con caras. Bienvenidos al Museo de las Piedras Curiosas en Japón.

Perfectamente alineadas en las vitrinas, cada roca revela una expresión que parece humana. La más popular es la que se parece a Elvis Presley, pero también hay otras con forma de calavera, de Donkey Kong, y sobre todo, figuras de la tradición de Japón, políticos y muchos personajes provenientes del manga.

Todas las rocas recopiladas en este museo privado cumplen dos condiciones: tienen una cara o un dibujo extraño, y son completamente naturales. Ninguna ha sido manipulada ni tallada.

Chichibu Chinsekikan

Philizz / Atlas Obscura

Algunas muestran dibujos de animales, desde una oveja a un pato, todos ellos creados por el agua, o por una caprichosa fusión de diferentes capas graníticas.

La idea se la ocurrió a Shōji Hayama. O más precisamente, le fue revelada en un sueño, según contó a los medios japoneses. Un día encontró una piedra con tres conchas fosilizadas, que parecían dos ojos y una boca. Al poco tiempo tuvo un sueño en donde el rostro cobraba vida y le pedía que "encontrase más amigos". Así que Shōji dedicó el resto de su vida a buscar piedras con forma de rostro. Recopiló más de mil y abrió el museo Chichibu Chinsekikan.

No sabemos si la historia es verdad, o solo un cuento de fantasía para atraer visitas al museo. Pero funcionó, porque se ha convertido en una de las atracciones de Chichibu. Shōji Hayama falleció en 2010, pero el museo pasó a manos de su hija Yoshiko, que lo ha ampliado hasta llegar a las 1.700 rocas.

Muchas de las piedras no están expuestas porque su rostro aún no ha sido asociado a un personaje famoso. Los visitantes pueden buscarles un parecido y si a Yoshiko le parece bien, la roca con rostro recibe su nombre y pasa a ser expuesta en el museo. Además los visitantes pueden traer sus propias piedras con caras, para donarlas al museo.

[Fuente: Atlas Obscura]