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La ola de calor saca a la luz las terribles Piedras del Hambre en Europa

Piedras del Hambre

AP Photo/Petr David Josek

27/08/2018 - 16:47

La bajada de los ríos por culpa de la ola de calor en el centro del Europa está sacando a la luz las tristes y escalofriantes Piedras del Hambre, algunas de ellas con casi 500 años de antigüedad.

La ola de calor que está sufriendo Europa Central está siendo la más fuerte y prolongada de las últimas décadas. Incluso ha llegado a países situados más al norte, como Reino Unido, Finlandia y Suecia, en donde se han agotado los ventiladores, o en Siberia, en donde se han alcanzado los 40 grados.

Esta ola de calor está secando los campos y bajando el agua de los ríos a un nivel que no se veía desde hace décadas. En países como la República Checa, el bajo nivel de las aguas del río Elba ha sacado a la luz docenas de Piedras del Hambre, con inscripciones que datan del año 1616, y recogen datos de 1417. Pero, ¿qué son las Piedras del Hambre?

Se llaman así porque se trata de inscripciones grabadas en piedras de los lechos de los ríos, que solo son visibles cuando el río se seca. En estas inscripciones, algunas de las cuales tienen más de 400 años, se pueden leer frases como "si puedes leer esto, llora" o "Nosotros lloramos, y tu llorarás".

Las Piedras del Hambre que puedes ver en las fotografías están en el río Elba, en la República Checa, uno de los países que más ha sufrido la ola de calor veraniega.

La más antigua tiene fecha de 1616, pero hay inscripciones que relatan hechos que se remontan siglos atrás: "si vuelves a ver esta piedra, llorarás, así de baja iba el agua en 1417".

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¿Por qué estos mensajes tan tristes? Cuando el río trae tan poca agua es porque hay sequía, y hace 400 años una sequía significaba dolor y llanto. Las cosechas se perdían, los animales morían, y los alimentos y las mercancías no se podían transportar por el río, con lo que el intercambio y los negocios tampoco prosperaban.

El río Elba sufre la mayor bajada de las aguas de los últimos 50 años. La sequía no solo está sacando a la luz las Piedras del Hambre. También bombas y granadas de mano de la Segunda Guerra Mundial sin explotar, que suponen un peligro para la población.