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Málaga está probando unos autobuses eléctricos que se recargan desde el suelo

carga eléctrica

26/09/2019 - 11:30

Los autobuses eléctricos pueden aportar muchas ventajas a la movilidad y la reducción de la contaminación de las ciudades, pero para ello antes es necesario conseguir que sean eficientes y productivos y que su sistema de carga no ralentice el recorrido y los horarios de los viajeros.

Este es el reto que se han propuesto en la ciudad de Málaga, donde la Empresa Malagueña de Transportes (EMT) ha emprendido un proyecto de colaboración liderado por las compañías Endesa, Alstom, Mansel. La iniciativa se llama PALOMA (Prototype for Alternative Operation of Mobility Assets) es decir, Prototipo para la operación alternativa de activos de movilidad y estará a prueba durante varios meses.

La línea L ha sido la elegida para probar esta iniciativa. Es la que pasa por el campus universitario de Teatinos, una zona con poca urbanización, tan sólo los edificios de algunas facultades. Dos kilómetros y medio de trayecto que se tardan en recorrer entre 10 y 12 minutos y donde se recogen unos 150.000 viajeros al año. 

Durante los dos meses que se realizará esta prueba, por estas calles se verán autobuses eléctricos muy similares a los tradicionales salvo por un detalle. Sin que los viajeros noten ningún cambio en el servicio, al llegar a la última parada, el autobús se posicionará encima de unas placas que se han instalado en la calle

Desplegando tres brazos mecánicos, o también conocidos como patines, por debajo del autobús, se conectarán a las placas del suelo desde donde se alimentará el autobús. La carga es silenciosa, pero principalmente rápida. Con dos o cinco minutos es suficiente para que el autobús pueda retomar de nuevo su recorrido, evitando así que se retrase el horario del servicio. 

Tal y como se muestra en este vídeo realizado por Alstom, cuando un autobús llega a la parada, la comunicación por radio activa el mecanismo. Los patines bajan hasta las planchas y una malla asciende desde el suelo para proteger la recarga por contacto. El sistema estará a prueba durante unos meses y en ese tiempo el servicio será gratuito para todos los viajeros que quieran usar alguno de estos vehículos. 

carga eléctrica

La EMT ya cuenta con una veintena de coches híbridos que ya están en funcionamiento y ahora iría a por este sistema de vehículos eléctricos. Vehículos que pesan algo más de lo normal por el sistema de pedales y las baterías que equipan, pero que podrían aportar autonomía sin afectar al usuario ni modificar los tiempos de operación. 

El sistema de carga se ha instalado por debajo del suelo para no afectar al entorno urbano y se basan en otros mecanismos que ya se usan en otras ciudades que cuentan con tranvías. La pregunta clave que se plantea para cuando se hayan recogido todas las pruebas una vez terminado el proyecto es si el sistema afectará mucho a las redes eléctrica de la ciudad