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Así evita la NASA que un fallo de software arruine una misión

Robot espacial Curiosity
NASA

05/10/2018 - 08:45

Una misión espacial, tripulada o no, es tremendamente cara. La NASA y otras agencias espaciales invierten tanto en realizarlas como en preparar todo para que no haya errores de última hora que den al traste con la misión, dando de vez en cuando con soluciones bastante originales.

Un buen ejemplo es el truco que va a permitir que el robot Curiosity siga explorando Marte y enviando información tras sufrir un error. De otra forma toda la inversión habría acabado en nada.

Resulta que este robot espacial equipa dos sistemas completamente independientes, dos "cerebros", por decirlo llanamente. Son completamente independientes y en el momento de su aterrizaje uno de ellos estaba completamente desactivado.

Ambos sistemas son idénticos al 100%, de forma que uno de ellos pueda sustituir al otro si surge un error de software inesperado. Simplememente hay que activar uno y desactivar el otro. Incluso se puede utilizar uno de los dos núcleos para restaurar el anterior.

Hay que tener en cuenta que reparar un robot espacial a distancia es algo prácticamente imposible. Enviar datos es una tarea lenta y a menudo bastante improductiva, por lo que sólo queda la opción de hacer reparaciones automáticas sobre el terreno.

La solución es cuanto menos original, además de efectiva porque permite mantener en funcionamiento una misión que de otra forma tardaría años en volver a realizarse, si es que llega a hacerse en algún momento.

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No es la primera vez que se intercambian los sistemas de la Curiosity. Hace ya algún tiempo fue necesario realizar reparaciones en el núcleo A porque dejó de recopilar información por algún motivo.

Quizás este ejemplo sirva para futuras misiones, y es que por ahora no parece que dispongamos de tecnología suficiente como para transferir datos de forma rápida a esta distancia, así que no queda más que agudizar el ingenio.