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Desarrollan un vendaje que cambia de color si detecta una infección

Vendaje

30/01/2020 - 20:07

Científicos han logrado desarrollar un vendaje que cambia de color si detecta algún tipo de infección, lo que ayudaría a los médicos a optar por un tratamiento adecuado según el tipo de paciente.

Gracias a este vendaje inteligente, diferente a otros que se han inventado, a los científicos se les permitiría diagnosticar infecciones bacterianas de forma prematura. Este vendaje también sería capaz de administrar medicamentos que potencialmente puedan ayudar a combatir la resistencia desde un primer momento, lo que ayudaría también a los médicos a ganar tiempo para curar antes la enfermedad.

No obstante, este vendaje es capaz de detectar qué bacterias están presentes en el cuerpo, y así liberar medicamentos tempranos y adecuados para evitar que vaya a más. Eso facilitaría una forma inteligente de hacer uso de los antibióticos, dado que el vendaje es capaz de detectar que no hay ningún tipo de resistencia de las bacterias a dicho antibiótico, para que no se suministre al usuario en vano.

Este es uno de los principales problemas que hay con los antibióticos, y es que muchas bacterias son inmunes a los mismos, con lo que se estarían introduciendo en el usuario, sin tener éxito sobre las bacterias, pero al mismo tiempo debilitando otras células. Así que este vendaje puede acabar incluso reduciendo la sobredosis innecesaria de antibióticos y hacer que los pasos de los médicos con una enfermedad sean seguros, dado que el vendaje iría mostrando con el cambio de colores el tipo de bacterias que hay en la piel y sus posibles resistencias a ciertos antibióticos.

Para probar la eficacia de este vendaje, se ha probado inicialmente en ratones infectados con bacterias bacterias Escherichia coli (E. coli) que eran sensibles a los medicamentos o resistentes a los antibióticos. Si el vendaje se ponía amarillo, éste suministraba un antibiótico y mataba las bacterias. Pero si el vendaje se ponía rojo, quiere decir que las bacterias son resistentes al antibiótico, y los médicos pueden cambiar de estrategia matando a las bacterias con otro tipo de medicamento.

Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 700.000 muertes se suceden en todo el año en el mundo, atribuidos a la resistencia de las bacterias a los antibióticos.