Usar Facebook y Twitter reduce el estrés... en las mujeres

Usar Facebook y Twitter reduce el estrés... en las mujeres.

Se suele dar por hecho que el uso abusivo de las redes sociales puede provocar problemas personales y de salud, llegando incluso a la adicción. Y es cierto. Pero al parecer, un uso continuo de Facebook y Twitter no sólo no es perjudicial, sino que incluso reduce el estrés. Y es más eficiente como más uses las redes sociales... sin llegar al abuso.

Además, este descenso acusado del estrés sólo se da en las mujeres.

Son los sorprendentes datos que expone el centro de investigación Pew Research Center's Internet & American Life Project, y que publica el periódico The Washington Post.

Este centro realizó un estudio sobre 1800 personas en 2013, y descubrió que las mujeres que más usaban redes sociales como Facebook o Twitter, eran las que presentabas menores niveles de estrés. Se ofrecen tres razones para explicar este dato.

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En primer lugar, las mujeres siente más necesidad de establecer conexiones sociales, incluso aunque sea con personas desconocidas. Las redes sociales permite estar en contacto con familiares y amigos, y sentir el apoyo social de la comunidad.

Las mujeres suelen ser, según indica el estudio, las que cuidan y fomentan las relaciones sociales en el núcleo familiar, y redes como Facebook o Twitter les permite hacerlo de forma rápida y sencilla, ahorrando tiempo y esfuerzo.

Por último, las mujeres suelen ser más activas que los hombres compartiendo fotos y reflexiones en las redes sociales. Compartir contenido, ya sea un comentario positivo o negativo, ayuda a reducir el estrés.

Sin embargo, el estudio ha detectado un caso que aumenta la ansiedad cuando se usan las redes sociales: comentar malas noticias que le ocurren a una persona querida. En cambio, si las desgracias le ocurren a un conocido, pero que no es una persona cercana, contribuyen a reducir el estrés porque experimentamos un alivio, al ser algo que nos podría haber pasado a nosotros, y sin embargo no ha sido así. Un instinto de supervivencia, si se quiere.

Unas conclusiones que, sin duda, darán mucho que hablar.