Electrodomésticos que se autodestruyen, lo último en ecología

Electrodomésticos que se autodestruyen, lo último en ecología.

La tecnología es esencial en la vida moderna para realizar las tareas cotidianas más rápido, y con menos esfuerzo. Pero tiene un precio. La obsolescencia programada y el uso a veces desmesurado que hacemos de los electrodomésticos (los cambiamos por otros más modernos aunque estén nuevos, o los tiramos cuando se estropean, pese a que podrían arreglarse) provoca una enorme cantidad de desechos tecnologicos en los vertederos.

Parte de estos residuos se aprovechan, cierto, pero en la mayoría de los casos los electrodomésticos desechados acaban amontonados a la intemperie. El agua y el viento hacen que numerosos residuos químicos acaben filtrándose en la tierra y en el propio agua.

Foto efeverde.comFoto: Efeverde.com

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Los científicos y fabricantes llevan décadas buscando una solución a este problema.

El investigador Scott White, profesor de ingeniería aeroespacial de la Universidad de Illinois, en Estados Unidos, apuesta por los electrodomésticos autodestruibles: cuando ya no los necesitas, sólo tienes que enviar una señal desde tu móvil para que un ácido los destruya sin dejar rastro. Suena a película de James Bond, pero es una tecnología que ya está desarrollada.

Estos electromésticos que se autodestruyen están fabricados con circuitos de magnesio impresos en capas de materiales muy finos. El profesor White y su equipo han conseguido mezclar cantidades microscópicas de un ácido débil con cera. Todo el electrodoméstico se "barniza" con esta cera que contiene el ácido.

El dispositivo incluye una bobina inductiva con un receptor de radiofrecuencia. El usuario o el gestor del verdedero o la planta de reciclaje pueden enviar una señal por radiofrecuencia a la bobina inductiva, que comenzará a calentarse. El calor derrite la cera y libera el ácido, que al contacto con los circuitos de magnesio destruirá el electrodoméstico sin dejar rastro.

Esta técnica plantea algunas dudas, como el propio efecto contaminante de ese ácido, o el peligro de que el electrodoméstico se caliente por error (que se deje junto a la calefacción o una estufa) y se autodestruya sin que su dueño lo desee. No hay información sobre la temperatura a la que se produce la reacción química del ácido.

Pero sin duda se trata de un primer paso hacia un futuro de electrodomésticos autodestruibles que desaparecerán sin dejar rastro cuando ya no los necesitemos. De momento, eso esí, deberemos continuar con las plantas de reciclaje tradicionales, como la de reciclaje de móviles que tuvimos la oportunidad de visitar hacer tan sólo unos días:

[Fuente: Gadgets NDTV]