Grafeno podría hacer del aire un combustible para el coche

Grafeno podría hacer del aire un combustible para el coche

Podríamos estar ante la llegada de un invento revolucionario que cambiaría el futuro de la humanidad y ello gracias al famoso grafeno y sus múltiples utilidades

Investigadores de la Universidad de Manchester están llevando a cabo un estudio con el fin de hacer del aire un combustible que alimente los vehículos. Permitiría incluso la recolección de hidrógeno a partir del aire. 

El ganador del Premio Nobel de física Andre Geim y su equipo han revelado una nueva aplicación del grafeno que podría abrir nuevas puertas en la generación de energía limpia

El grafeno, que fue aislado por primera vez en 2004, es el material más delgado de la Tierra y es equiparable a un sólo átomo de grosor. Las características de este material le hacen ser 200 veces más fuerte que el acero. Es impermeable a todos los gases y líquidos, por lo que es muy útil, y su descubrimiento allanó el camino en el recubrimiento resistente a la corrosión de los preservativos súper delgados. 

Lentillas de grafeno permitirían visión térmica e infrarroja

En sus últimas investigaciones, Geim y su equipo también han demostrado que este material podría ser potencialmente utilizado en el hidrógeno "tamizado" de la atmósfera, con el propósito de generar electricidad. El hallazgo podría hacer de las células de combustible de hidrógeno más viable que nunca, e incluso poder generar combustible directamente del aire, según el medio Mother Nature Network.

"Estamos muy entusiasmados con este resultado, ya que abre un nuevo campo de aplicaciones prometedoras para el grafeno en la recolección de energía limpia y tecnologías basadas en el hidrógeno", declara Marcelo Lozada-Hidalgo, co-investigador y compañero de Geim en este proyecto.

El propio equipo de invesstigadores de la Universidad de Manchester se mostraba sorprendido en un tweet que publicaron y del que se hizo eco el medio RT.com.

 

 

Aunque el grafeno muestra impermeabilidad respecto, incluso, del más pequeño de los átomos, Geim y su equipo encontraron que los protones o átomos de hidrógeno despojados de sus electrones fueron, sin embargo, capaces de pasar a través del material. Ésto ocurrió cuando el grafeno se calentó. 

Esto significa que el grafeno podría ser utilizado en las membranas de conductores de protones, que son componentes esenciales de la tecnología de células de combustible.

Este último avance significa que membranas de grafeno podrían utilizarse para extraer hidrógeno de la atmósfera. Si se combinara con células de combustible, esta tecnología podría hacer posible que los coches eléctricos se alimentaran de pequeñas cantidades de hidrógeno en el aire.

"Nuestro estudio proporciona una prueba de que este tipo de dispositivo es posible", concluye Geim.