¿Qué ha pasado con los discos SATA Express?

¿Que ha sido de los discos SATA Express?

Los discos SATA aparecieron en el 2003, y desde entonces son ya 13 años en los que seguimos contando con la misma interfaz, al menos en cuanto a la forma física de conexión. Lo que sí ha variado es la velocidad de conexión, que ha subido de los 150 MB/s del primer SATA a los 600 MB/s del SATA 3, formato que tenemos actualmente.

Con la llegada de los SSD, rápidamente se vio que estos encontraban limitaciones en la propia interfaz, llegando con facilidad al máximo ancho de banda que esta ofrece. Esta limitación ha provocado la búsqueda de nuevos formatos.

La llegada del mSATA abría la veda a nuevos formatos de SSD, aunque siguió manteniendo el protocolo SATA. El paso siguiente llegaría con la conexión SATA Express. Este nuevo formato suponía el siguiente paso en la escala.

Esta tecnología le permite aprovechar por un lado las líneas de comunicación de los SATA, pero por otro es capaz de utilizar el protocolo pci-e, con lo que es capaz de conseguir un rendimiento de 10 Gbps, algo cercano al doble de lo que ofrece el SATA 3.

Consigue un SSD para tu equipo al mejor precio

Pero si analizamos la conexión Sata Express de nuestra placa base, entenderemos el porqué de esta velocidad. Aquí lo que realmente vemos es que las velocidades son las equivalentes a las que obtendríamos con un RAID 0 de dos SSD SATA 3.

Y cuando vemos el conector que necesita este tipo de disco lo vemos más claro, ya que este ocupa dos conexiones SATA más una adicional para la gestión de los dos SATA conectados, que es el propio de SATA express.

imagen del conector de un SSD SATA Express

Por lo tanto esta conexión que parecía novedosa, en la realidad no lo es tanto. ¿Cuáles son las ventajas del SATA express? Las obvias, una mayor velocidad de transferencia, y la facilidad de tener un disco con un RAID 0 con sus ventajas, y ningún inconveniente relacionado con su instalación o configuración.

NMVe, el nuevo protocolo para los SSD M.2 PCIe

Pero el principal enemigo del SATA express han sido los discos M.2, un formato que llegó al mercado prácticamente al mismo tiempo que estos, y que también funciona a través de pci-e, pero que no cuenta con sus limitaciones en cuanto a la conexión y velocidad de transferencia.

Estos inicialmente se plantearon para portátiles, pero sus ventajas de espacio y rendimiento que ofrecían les han hecho colarse también dentro de las placas base de alta gama. Inicialmente llegaron bajo el protocolo pci-e 2.0 2x, logrando desde el principio velocidades superiores a las de los SATA express.

La lógica evolución ha hecho que los modelos actuales como pueden ser los nuevos Samsung 960 evo y 960 pro funcionen a una velocidad imposible de alcanzar en otros formatos, con una tasa de lectura y escritura secuencial de 3500 MB/s y 2100 MB/s.

Imagen de un disco SATA Express

El éxito que está teniendo este formato ha hecho caer en el olvido al SATA express. De hecho prácticamente no hemos visto ningún modelo en el mercado que utilice dicha interfaz, a pesar de que los fabricantes de placas base siguen incluyendo esta conexión en sus últimos modelos.

Consejos y claves para comprar discos SSD

¿Estamos ante el final del SATA Express? Desde luego parece que partió de una base equivocada al seguir aprovechando los puertos SATA, y su incremento de rendimiento no aporta una gran ventaja como si lo hacen los últimos discos M.2 NVMe. Veremos hasta cuando llega la vida útil de este formato, y si por fin desaparecerá en la próxima generación de placas base y procesadores.