La Brecha digital: la diferencia entre tener o no Internet

¿Qué supone hoy tener o no acceso a Internet?

La proliferación de la fibra óptica en los últimos años ha sido imparable, tanto como la velocidad de su acceso a Internet, lo cual hace que en los países más "desarrollados" casi nadie se plantee lo que es y puede suponer la brecha digital. Todas las principales ciudades de España ya pueden presumir de acaparar el mayor volumen de población con acceso.

Sin embargo, no se acuerdan de que un 15% de los hogares españoles no dispone de una conexión a la red de redes de 10 megas, y que un 4% está obligada a navegar a velocidades inferiores a los 2 Mbps (megabytes por segundo), tal y como señala un estudio realizado por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo sobre la cobertura de banda ancha en España.

Y es que mientras un 44,8% de los ciudadanos tiene la posibilidad de contratar una conexión de fibra óptica con velocidades superiores a los 100 megas, el resto se debe contentar con la cobertura de ADSL convencional. Este panorama no hace más que dejar patente que, pese a los esfuerzos, la brecha digital sigue existiendo.

Incomunicados en la Red

La mayoría de los hogares de las grandes ciudades disponen de una conexión de alta velocidad a la red de redes. Esto es cierto, pero todavía queda un gran camino por recorrer para conseguir que todos los puntos de urbes como Madrid o Barcelona disfruten de los mejores servicios de fibra óptica.

Pese al esfuerzo que están realizando los operadores por llevar las infraestructuras necesarias a todos los rincones para poder instalar en todo los hogares la fibra óptica, aún existen muchos puntos donde los habitantes se tienen que conformar con conexiones mucho más lentas.

Qué es 4G y qué necesitas saber antes e contratarlo

Esto significa que 7,2 millones de potenciales internautas deben conformarse con navegar lentamente por la red. Pero, sin duda, el sector más afectado por este tipo de incomunicación es el mundo rural, especialmente las localidades más pequeñas que disponen de conexiones de 10 o 2 megas, lo que dificulta su integración en el mundo de Internet y las ventajas que esto supone para el desarrollo.

Parece ser que todavía vivir en un pueblo pequeño es sinónimo de no tener una buena conexión a Internet. Así lo constatan los 800.000 hogares que aún, en pleno 2015, no disfrutan de una conexión superior a 2 megas. Estos forman parte de los 2.766 municipios, de los 8.000 que tiene España, en los que los operadores no han desplegado redes capaces de dar 10 megas de descarga.

No en vano, en más de una ocasión, en estas localidades presentan una mejor cobertura de móvil, es decir, una mayor velocidad de acceso a Internet vía móvil que a través de red fija. En ellas el 98% tiene acceso de banda ancha móvil a 3,5G, lo que reduce el vacío que conlleva no tener una buena conexión fija.

Esto, de alguna forma, podría ayudar a suplir las carencias de una buena conexión en determinadas partes del territorio, pero no debería ser la solución definitiva. Es innegable que en los últimos años la posibilidad de contar con 3G y 4G en los teléfonos móviles ha mejorado muchísimo la conexión a Internet de este tipo de municipios.

No hay que pasar por alto que, según el estudio del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, la red 4G puede ofrecer velocidades superiores a los 100 megas en algunos momentos, y alcanza ya el 76,3%. Un escalón por debajo está la red 3,5G, que llega ya a un 99,7% de los hogares.

Internet con AVM

Redes móviles, la solución

Estas cifras ponen de relieve que en plena era de la información, el acceso a Internet se ha convertido en la gran separación entre una población desarrollada y una que no lo está. Hasta ahora no existían datos tan detallados sobre el entorno rural que pusieran tan en duda los objetivos de la Agencia Digital para Europa, que se ha marcado el difícil objetivo de garantizar para todos los ciudadanos de la UE el acceso a Internet a 30 megas.

Si se tiene en cuenta esta línea divisoria, la brecha es aún mayor, ya que sólo el 34,1% de los hogares españoles dispone de esta velocidad de conexión. Un panorama que tampoco acaban de solucionar las redes móviles. Es cierto que las prestaciones de la banda ancha móvil han mejorado cualitativamente con la incorporación del 4G, que comenzó a desplegarse en nuestro país en 2013 y cuyo nivel de cobertura ha alcanzado el 76% de la población, 28 puntos porcentuales más que hace un año.

¿Qué compañía tiene mayor cobertura 4G en España?

Sin embargo, 4,3 millones de habitantes no tienen acceso a este tipo de conexión. Aunque el crecimiento de la cobertura de LTE (4G) ha llegado para dar respuesta a los usuarios que demandaban mayor calidad de la conexión móvil, así como a los operadores que buscaban ser más eficientes con el espectro limitado del que disponían evitando la saturación de redes móviles, aún no es suficiente.

Ahora, en 2015, este tipo de cobertura promete continuar su expansión y mejorar gracias a la disponibilidad de la banda de frecuencias de 800 MHz, tras la liberación del dividendo digital que se produjo por parte de las cadenas de televisión.

Las redes de última generación continúan su despliegue persiguiendo una mayor velocidad de acceso a Internet para intentar solventar los problemas de las redes fijas que aún no consiguen llegar a todos los hogares de España. Pero no es el único problema que debe sortear la brecha digital, puesto que, aparte de la infraestructura, también hay que considerar otros factores como, por ejemplo, el coste de la conexión.

Pese a los esfuerzos de los operadores por democratizar el acceso a Internet es incuestionable que no todo el mundo puede permitirse estar conectado en cualquier lugar y a cualquier precio, algo que esperemos cambie en un futuro.

Cómo reducir la brecha digital

¿Qué supone no tener acceso a Internet? En un principio parece que no formar parte de la comunidad en red no es tan importante, pero es una idea totalmente errónea. Y es que Internet ofrece las herramientas fundamentales para poder moverse en el mundo globalizado e informatizado en el que vivimos, gobernado por la tecnología.

Si una persona no dispone de conexión, no podrá acceder a oportunidades de desarrollo laboral y personal, y no podrá integrarse adecuadamente en la sociedad. Este hecho ha producido que las grandes compañías tecnológicas hayan sumado sus esfuerzos para contribuir a reducir la denominada “brecha digital”.

La ciudad del mundo con mayor velocidad de Internet

Un ejemplo de ello, es el Proyecto Loon, encabezado por Google, que provee de conexión a Internet a través de globos aerostáticos a zonas sin este servicio. Otro caso es el de Facebook que espera lanzar un proyecto para conectar a todas las personas del planeta utilizando drones. No en vano, la conectividad a Internet debe entenderse como un facilitador de acceso a beneficios, oportunidades y herramientas que aumenten tanto la calidad de vida de las personas como su inclusión social.