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Más de 5.000 millones de personas podrían sufrir para conseguir agua en 2050

Sartén bajo el agua del grifo

Depositphotos

Cristina Fernández Esteban

13/10/2021 - 07:35

Para 2050 más de 5.000 millones de personas en el mundo podrían tener problemas para acceder al agua. Así lo remarca el último informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), en el que se alerta de una insuficiencia de recursos a nivel global para afrontar la emergencia climática que atraviesa el planeta.

En 2018 unos 3.600 millones de personas tenían problemas para acceder al agua al menos un mes al año. Para 2050 se espera que esa cifra ascienda hasta superar los 5.000 millones, advirtió la ONU este martes tomando los datos del último informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

El informe State of Climate Services 2021 presentado recientemente por la OMM, llega apenas unas semanas antes de la COP26, —la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se celebrará en Glasgow del 31 de octubre al 12 de noviembre—.

En el estudio el organismo destaca la necesidad de una acción urgente para mejorar la gestión cooperativa del agua, haciendo un llamamiento a los líderes políticos para abordar políticas integradas de agua y clima. También para aumentar la inversión en este necesario y preciado bien.

Desde hace tiempo, se observa cómo los peligros relacionados con el agua, como las inundaciones y las sequías, están aumentando debido al cambio climático. Se espera que se incremente el número de personas que sufren estrés hídrico, —cuando la demanda de agua es más alta que la cantidad disponible— exacerbado por el aumento de la población y la disminución de dicho recurso.

"Necesitamos despertar a la crisis del agua que se avecina", afirma en nota de prensa el Secretario General de la Organización Meteorológica Mundial, Petteri Taalas.

De lo contrario cabe el riesgo de que el mundo se encamine hacia una crisis global del agua que podría tener como consecuencias desplazados climáticos y guerras.

Se dispara el número de eventos extremos relacionados con el agua

Solo fijando la mirada en 2021, inundaciones, lluvias torrenciales, deshielo u olas de calor de récord han protagonizado alertas estivales en todo el mundo.

Desde el año 2000, los desastres relacionados con las inundaciones han aumentado en un 134% en comparación con las 2 décadas anteriores. En lo relativo a las sequías el número y la duración se han incrementado en un 29% durante este mismo período.

"El aumento de las temperaturas está provocando cambios en las precipitaciones mundiales y regionales, lo que lleva a cambios en los patrones de lluvia y las estaciones agrícolas, con un impacto importante en la seguridad alimentaria y la salud y el bienestar humanos”, enfatiza Taalas.

Como se extrae del informe de la OMM, únicamente año pasado los eventos extremos relacionados con el agua generaron millones de desplazamientos y hasta cientos de fallecidos.

Mientras que ciertas regiones, sobre todo en Asia, ven sus ciudades anegadas a causa de las lluvias torrenciales, otras zonas del mundo observan cómo sus depósitos de agua cada vez están más mermados.

La falta de agua sigue siendo una causa importante de preocupación para muchas naciones, especialmente en África", revela Taalas. Este continente registra la mayoría de las muertes relacionadas con la sequía.

Y disminuyen las reservas de agua 

Según el informe, a nivel global más de 2.000 millones de personas viven en países con estrés hídrico y sufren la falta de acceso a agua potable y saneamiento.

Y es que aunque alrededor del 70,8% del planeta sea agua, tan solo el 2,5% de esta es dulce. Almacenada en glaciares y casquetes de hielo, aguas subterráneas, lagos, suelos, o la propia atmósfera, esto quiere decir que tampoco toda ella es consumible. De hecho, solo el agua subterránea o superficial es apta para el consumo, y eso supone el 0,5% del total del agua disponible en el planeta. 

Reservas todas ellas que van a menos.

En los últimos 20 años, el almacenamiento de agua terrestre, la suma de toda el agua en la superficie de la tierra y en el subsuelo, —incluida la humedad del suelo, la nieve y el hielo—, se ha reducido a un ritmo de 1 centímetro por año.

Las mayores pérdidas, siempre de acuerdo al informe, se producen en la Antártida y Groenlandia.

Sin embargo subrayan que muchos lugares densamente poblados "están experimentando pérdidas significativas de agua en áreas que tradicionalmente proporcionan suministro".

Sin embargo como se extrae del documento, los países van muy atrasado con respecto al Objetivo de Desarrollo Sostenible Nº6 de la ONU  para garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del de este bien preciado.

Por lo que Taalas insta a los países participantes de la COP26 a mejorar sus planes de acción. "No podemos esperar décadas para empezar a actuar".

Este artículo fue publicado en Business Insider España por Cristina Fernández Esteban.

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