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Un nuevo compuesto alimenticio natural para el ganado reduce sus emisiones de gases en un 82%

vacas

Depositphotos

04/04/2021 - 08:00

El ganado es unos de los principales "aportadores" de gases de efecto invernadero, que aceleran el cambio climático. La clave para reducir estos gases podría estar en la alimentación.

En el mundo hay alrededor de 1.500 millones de vacas. Pero también 1.000 millones de ovejas, más de 900 millones de cerdos, casi 400 millones de cabras, etc. Estos herbívoros nos alimentan, pero también son altamente contaminantes.

En primer lugar, la comida necesaria para alimentarlos y las instalaciones para su cuidado y mantenimiento consumen muchos recursos. Pero además el ganado, por su alimentación, emite una enorme cantidad de metano, un gas de efecto invernadero, que acrecienta el cambio climático.

Es un problema tan grave que Nueva Zelanda ya se ha propuesto reducir un 15% su ganado, y gurús como Bill Gates han pedido que dejemos de consumir tanta carne, y optemos por otras alternativas.

La contaminación del ganado proviene de su alimentación. Son animales herbívoros que se alimentan principalmente de hierba y heno, y su digestión genera una gran cantidad de gases, como el metano, que es un gas de efecto invernadero. Se estima que entre el 10 y el 20% de los gases de efecto invernadero provienen del ganado.

Puesto que este metano proviene de la dieta... ¿podría mejorarse para reducirlo?

Un equipo de investigación de la Universidad de California ha llevado a cabo un experimento durante cinco meses. Ha estado añadiendo todos los días a la alimentación del ganado 80 gramos diarios de algas marinas de la especie Asparagopsis taxiformis, y han comprobado que se reduce la emisión de metano en un 82%.

Además han comparado el peso del animal, el sabor de la carne y de la leche, y no hay diferencias entre las vacas que consumieron las algas y las que no. Tampoco supone ninguna alteración de la dieta, ya que son solo 80 gramos de algas entre los varios kilos de hierba y heno que consumen al día.

Pese a que parece una solución eficaz e inocua, hay otros temas por resolver. Aunque se aprobase su uso no hay suficientes algas de este tipo para alimentar a todo el ganado, habría que buscar una forma de poder cultivarlas a nivel industrial.

Además una parte importante del ganado se alimenta al aire libre, consumiendo la hierba sobre el terreno, y habría que buscar una forma de suministrarles las algas.

Son problemas logísticos importantes, pero si se consigue resolver el problema de los gases de efecto invernadero del ganado, sin duda sería un gran avance.